La atención odontológica a pacientes con necesidades especiales está adquiriendo mayor visibilidad en España, aunque persisten diferencias importantes tanto en la formación universitaria como en las prestaciones sanitarias disponibles. Así lo explica la Dra. Lizett Castellanos, presidenta de la Sociedad Española de Odontoestomatología para Pacientes con Necesidades Especiales (SEOENE) y profesora titular de la Universidad de Sevilla, en una entrevista concedida a B-ONE.
“Ahora mismo se está aumentando la visibilidad de tener una odontología adecuada para los pacientes con necesidades especiales”, señala la Dra. Castellanos. La especialista recuerda que este ámbito comprende pacientes médicamente comprometidos, personas con enfermedades raras, pacientes geriátricos y personas con discapacidad, entre otros colectivos, cuyas particularidades requieren individualizar los tratamientos.
Uno de los principales asuntos abordados durante la entrevista es la heterogeneidad de la formación universitaria española. Según el estudio elaborado por SEOENE, existen facultades que dedican un número respetable de horas a esta disciplina, mientras que otras no la contemplan específicamente o integran sus contenidos en asignaturas generales. “Hay universidades que ni siquiera la contemplan o la tienen integrada en otras asignaturas”, advierte la Dra. Castellanos, quien considera necesario establecer unos mínimos formativos comunes y garantizar que las competencias adquiridas puedan comprobarse.
Tomando como referencia el currículo internacional de la International Association for Disability and Oral Health (iADH), la presidenta de SEOENE sitúa las necesidades formativas mínimas en torno a 6 créditos ECTS, aunque precisa que “si queremos darlo realmente, que no sea solamente teoría, sino que también se haga práctica con pacientes, se necesitan más horas”.
La Dra. Castellanos señala que, pese a la actualización de los planes de estudio para adaptarlos a la normativa europea, algunas universidades siguen sin incorporar de manera visible y objetiva esta disciplina. Entre los centros que identifica como referentes menciona las universidades de Santiago de Compostela, Valencia y Murcia. Algunas cuentan, además, con convenios con el Sistema Nacional de Salud para facilitar la atención de estos pacientes en el ámbito sanitario.
Asistencia clínica según código postal
Las diferencias también se trasladan a la asistencia pública. Según el informe elaborado por SEOENE, aunque existen prestaciones básicas comunes, los servicios complementarios dependen de cada comunidad autónoma. “Puede ser que te encuentres que en una comunidad autónoma te hacen una endodoncia en un paciente con necesidades especiales, un paciente discapacitado, y en otra no te ofertan esa prestación porque no está incluida dentro de la cartera complementaria de servicios”, explica.
No obstante, la Dra. Castellanos reconoce que se están produciendo cambios. Cita como ejemplo Andalucía, donde se ha presentado un programa destinado a reforzar la formación de los odontólogos del sistema sanitario público que atienden a estos pacientes.
Respecto al interés de los odontólogos por dedicarse a este ámbito asistencial, la Dra. Castellanos reconoce que todavía es relativamente bajo debido a la complejidad de los pacientes y a las exigencias formativas. “Son pacientes muy complicados y que requieren una atención y una formación bastante exhaustiva”, afirma. Esta circunstancia favorece que muchos profesionales orienten su formación hacia otras disciplinas odontológicas.
En este contexto, SEOENE mantiene entre sus objetivos el reconocimiento oficial de la especialidad de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales. Según su presidenta, este reconocimiento permitiría disponer de una formación reglada y favorecería la incorporación de nuevos profesionales. “La calidad de la atención igualmente se reforzaría considerablemente porque habría una formación estructurada y basada en competencias realmente adquiridas”, sostiene.
Finalmente, al referirse a su motivación personal para trabajar con estos pacientes, destaca la necesidad de ampliar las posibilidades asistenciales, especialmente para quienes residen lejos de los centros especializados y deben desplazarse para recibir tratamiento. “Mi principal aliciente es conseguir que todo el mundo vea que se puede, que se pueda atender a un paciente con necesidades especiales”, explica. La presidenta de SEOENE concluye subrayando su voluntad de motivar a otros odontólogos para que incorporen esta atención a su actividad profesional: “Demostrar que se puede, que lo podemos hacer”.