El Dr. Germán Pardo Perl ha sido reconocido como ganador de la Implants World Cup del congreso de SEPA Granada, tras presentar un caso clínico de alta complejidad que ha destacado por su enfoque multidisciplinar, su planificación exhaustiva y su impacto en la calidad de vida del paciente.
El caso, titulado “Full-mouth rehab in oligodontia and implant failure”, describe la rehabilitación completa de una paciente de 26 años con diagnóstico de oligodoncia severa —una condición genética caracterizada por múltiples agenesias dentarias— y un historial de fracaso implantario asociado a periimplantitis avanzada. “Fue un caso muy especial desde el inicio, no solo por la complejidad clínica, sino por la carga emocional que acompañaba a la paciente”, explica el Dr. Pardo.
La paciente presentaba únicamente seis dientes naturales en boca, lo que había condicionado su desarrollo oral desde la infancia, con tratamientos protésicos tempranos y posteriores rehabilitaciones implantológicas iniciadas en la adolescencia. Sin embargo, la evolución clínica derivó en la pérdida progresiva de los implantes. “Nos encontramos con una situación límite, con implantes desahuciados y zonas edéntulas extensas que requerían una planificación extremadamente cuidadosa”, detalla.
Uno de los aspectos más relevantes del caso fue la fase de planificación, que, según el especialista, resultó determinante para el éxito final. “Probablemente donde más aprendí no fue en la ejecución quirúrgica, sino en todo el proceso de análisis previo, discusión clínica y toma de decisiones”, señala. El abordaje incluyó una fase inicial de saneamiento mediante tratamiento de la periimplantitis, con retirada de implantes inviables y control de la infección. Posteriormente, se diseñó una estrategia terapéutica adaptada a las limitaciones anatómicas y biológicas del caso.
“El gran dilema era cómo reconstruir una mandíbula prácticamente completa sin dejar a una paciente joven sin dientes durante meses, algo que era inasumible desde el punto de vista emocional”, afirma el Dr. Pardo. Ante las limitaciones de técnicas regenerativas convencionales —como injertos autólogos extensos o mallas personalizadas—, el equipo optó por una solución alternativa basada en la colocación de un implante estratégico en la sínfisis mandibular. “Decidimos colocar un implante angulado con un aditamento tipo multi-unit para poder proporcionar una prótesis fija provisional desde el inicio del tratamiento”, explica. Este enfoque permitió mantener la funcionalidad y la estética mientras se desarrollaban fases posteriores de regeneración ósea.
El tratamiento incluyó regeneraciones óseas horizontales en sectores posteriores, con un periodo de maduración de aproximadamente seis meses, seguido de la colocación de nuevos implantes. El tiempo total del abordaje no superó el año y medio, un plazo considerado eficiente dada la complejidad del caso. “Conseguimos completar un tratamiento muy complejo en tiempos razonables, combinando cirugía, tecnología digital y un enfoque protésico muy preciso”, destaca.
El caso también incorporó herramientas digitales de última generación, como fotogrametría intraoral y digitalización en 4D, lo que permitió optimizar el diseño protésico y minimizar interferencias oclusales. “La tecnología nos ayudó a mejorar la precisión y a reducir el número de intervenciones, pero siempre dentro de una planificación biológica rigurosa”, subraya Pardo.
Más allá del caso concreto, el Dr. Pardo advierte en esta entrevista sobre el aumento de casos de periimplantitis en la práctica clínica. “Cada vez vemos más pacientes con complicaciones, muchas veces porque no han sido correctamente preparados antes de recibir implantes”, afirma. En este sentido, insiste en la necesidad de reforzar los protocolos básicos de tratamiento periodontal y educación del paciente. “Los implantes no son una solución universal; requieren un entorno biológico adecuado y un mantenimiento estricto”, señala. Asimismo, pone el foco en la dimensión humana del tratamiento. “No podemos olvidar que tratamos personas, no solo estructuras dentales. La conexión con el paciente y la comprensión de su situación emocional son fundamentales”.
El galardón obtenido en SEPA Granada supone, según el Dr. Pardo, un reconocimiento al trabajo colectivo y al rigor clínico. “Este premio representa un gran orgullo, pero sobre todo es el reflejo de un trabajo en equipo y de muchas horas de discusión y aprendizaje compartido”, afirma. Finalmente, subraya el impacto del tratamiento en la paciente como el principal indicador de éxito. “Más allá del premio, lo realmente importante es haber podido cambiar la vida de esta paciente, devolviéndole función, estética y confianza”, concluye.