Un equipo de investigadores liderado por Fanyuan Yu, de la Universidad de Sichuan (China), ha identificado un mecanismo clave que explica por qué los dientes pierden su capacidad de regeneración con la edad, según un estudio publicado en la revista Stem Cell Reports. Este hallazgo abre nuevas vías para desarrollar terapias que frenen el deterioro dental asociado al envejecimiento.
Con el paso de los años, los dientes se vuelven más frágiles y vulnerables a la caries, lo que puede derivar en su pérdida. Sin embargo, poseen una capacidad natural de regeneración gracias a las células madre de la pulpa dental (CPPD), responsables de reponer tejidos y generar odontoblastos, las células que producen dentina. Este proceso es fundamental para mantener la salud dental, pero se ve afectado por la senescencia, un deterioro progresivo vinculado al envejecimiento biológico.
El estudio revela que, en dientes envejecidos, estas células madre dejan de funcionar correctamente: se dividen menos y generan una menor cantidad de odontoblastos. Para profundizar en este fenómeno, los investigadores compararon molares humanos jóvenes y envejecidos afectados por caries severa. Observaron que la mayoría de los dientes jóvenes podían conservarse, mientras que más de la mitad de los dientes envejecidos terminaban muriendo, lo que confirma la pérdida de capacidad regenerativa con la edad.
Para comprender las causas, el equipo utilizó modelos de ratones modificados genéticamente. Así, identificaron un subconjunto específico de células madre de la pulpa dental encargado de generar nuevas células y odontoblastos en dientes jóvenes. Estas células, sin embargo, estaban prácticamente ausentes en dientes envejecidos. Además, cuando se eliminaron en ratones jóvenes, la pulpa dental entró en senescencia y se redujo notablemente el número de odontoblastos, lo que confirma su papel esencial.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la identificación de una proteína clave: NFATC1. Esta proteína se encuentra en altos niveles en las células madre dentales jóvenes, pero disminuye significativamente con la edad, tanto en humanos como en ratones. Los investigadores comprobaron que la NFATC1 es fundamental para el correcto funcionamiento de estas células, ya que su ausencia detiene la formación de odontoblastos y acelera el envejecimiento del tejido dental.
De forma prometedora, el equipo logró estimular la regeneración dental en ratones con déficit de esta proteína mediante el uso de fármacos senolíticos, diseñados para eliminar células envejecidas. Este enfoque permitió restaurar parcialmente la capacidad regenerativa de los dientes, lo que sugiere un posible camino terapéutico.
Los resultados del estudio apuntan a que preservar este tipo específico de células madre, conocidas como NFATC1+, podría ser clave para combatir el envejecimiento dental. No obstante, los autores subrayan la necesidad de realizar nuevas investigaciones para confirmar si estos hallazgos pueden trasladarse a tratamientos efectivos en humanos.