Dental Data desarrolló tres intervenciones clave, que invitan a reconsiderar el rol tradicional de los programas de gestión, con la idea de que la evolución tecnológica radica en la capacidad de conectar datos, herramientas y procesos para que la información fluya sin barreras.
Estos tres mensajes disruptivos fueron:
- La necesidad de un ‘Agente de dirección’: una visión que posiciona a la IA no solo como una herramienta de soporte, sino como un elemento capaz de coordinar procesos y aumentar la productividad, superando la gestión tradicional.
- El Sesgo de Supervivencia: un análisis enfocado en incorporar mediciones objetivas para identificar y corregir las ineficiencias y las fugas de valor ocultas en la clínica.
- La Conectividad Total: la idea de que el programa de gestión debe actuar como un repositorio estructurado que facilite la interoperabilidad con otras soluciones especializadas, creando un ecosistema donde los sistemas pueden intercambiar información sin barreras.
El cofundador de Dental Data, Pedro de Ahumada, señaló que el programa de gestión ya no debe aspirar a centralizar todas las funciones, sino a actuar como un repositorio estructurado y seguro que facilite la interoperabilidad. En este sentido, desde la compañía se señaló que “la clínica que logre implementar este tipo de conectividad dispondrá de una mayor capacidad de análisis, una mejor comprensión de sus flujos y una base más sólida para la mejora continua”. La conclusión que se mostró en SEPA es clara: la gestión dental se encuentra en una transición inevitable: del software aislado al ecosistema conectado; y de la reacción a la anticipación.
Premio a la Mejor Comunicación
Como respaldo a esta nueva visión, el Comité de SEPA Gestión otorgó el Premio a la Mejor Comunicación a Úrsula Barroso, cofundadora de Dental Data. Este reconocimiento subraya la capacidad de la compañía para trasladar mensajes disruptivos que buscan ordenar los flujos de información y mejorar la toma de decisiones. Úrsula Barroso presentó la ponencia “La nueva óptica de la dirección clínica”, subrayando la necesidad de incorporar mediciones objetivas y flujos de información ordenados.
