La organización advierte de que el nuevo texto no solo ignora los problemas estructurales que arrastran los profesionales sanitarios, sino que agrava la situación de la odontología, una disciplina que, según denuncia, lleva décadas sufriendo un trato discriminatorio dentro del sistema público. Desde el COEM consideran que la reforma supone un retroceso que compromete tanto el reconocimiento profesional como las condiciones laborales de los odontólogos. En particular, señalan que el anteproyecto perpetúa desigualdades que afectan directamente al prestigio y al papel sanitario de estos profesionales, pese a su alta cualificación y responsabilidad clínica.
Una clasificación que “devalúa” a los odontólogos
Uno de los puntos más polémicos del texto es la nueva clasificación profesional propuesta por el Ministerio de Sanidad. Según el COEM, el anteproyecto pretende encuadrar a los odontólogos en el Grupo 7, una categoría que consideran claramente injusta y que no se corresponde con su nivel de formación ni con sus competencias clínicas.
La organización subraya que los odontólogos cuentan con una formación universitaria exigente y especializada, que les habilita para realizar diagnósticos, intervenciones quirúrgicas y prescripción farmacológica. Por ello, consideran incoherente que se les asigne una clasificación que, en la práctica, supone una rebaja de su reconocimiento profesional dentro del sistema sanitario público. Esta medida, advierten, no solo afecta a los profesionales que ejercen actualmente en la sanidad pública, sino que lanza un mensaje preocupante a toda la profesión, al cuestionar su papel como parte esencial del sistema de salud.
Compromiso con los profesionales y respuesta institucional
Ante esta situación, el COEM ha anunciado su compromiso de defender activamente a los odontólogos afectados, especialmente a aquellos que desarrollan su labor en el ámbito público. El objetivo es garantizar que la reforma no suponga un deterioro de sus condiciones laborales ni una pérdida de reconocimiento profesional.
La organización ya trabaja en coordinación con otros agentes del sector sanitario para impulsar medidas institucionales que frenen la aprobación del texto en su forma actual. Desde el Colegio insisten en que esta reforma no es un asunto que afecte únicamente a un grupo concreto de profesionales, sino que tiene implicaciones para toda la profesión y, en última instancia, para la calidad asistencial que reciben los ciudadanos.
Llamamiento urgente al Ministerio de Sanidad
El COEM ha lanzado además un mensaje directo al Ministerio de Sanidad, al que acusa de haber desarrollado el anteproyecto sin contar de forma adecuada con los profesionales implicados. En este sentido, la organización reclama la apertura de un diálogo real que permita abordar las necesidades específicas de la Odontología y garantice un trato justo dentro del sistema sanitario.
El Colegio advierte de que el reconocimiento profesional no es solo una cuestión laboral, sino un factor clave para asegurar la excelencia en la atención bucodental. Por ello, insiste en que cualquier reforma debe garantizar un marco laboral digno y acorde con la responsabilidad y cualificación de los odontólogos.
Con este posicionamiento, el COEM se suma al creciente malestar del sector sanitario y se posiciona como un actor activo en la defensa de los derechos de los profesionales y del papel fundamental de la odontología en la salud pública.