A pesar de que España cuenta con un sistema sanitario público universal y bien valorado, la atención sanitaria sigue generando un importante gasto directo para los hogares. Según una encuesta elaborada por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las familias españolas han tenido que desembolsar de su propio bolsillo una media de 1.351 euros en salud durante el último año, una cantidad que el 17 % de los hogares reconoce haber tenido dificultades para afrontar.
El dentista, la mayor carga económica en salud
La encuesta —realizada a 1.278 hogares españoles con población de entre 18 y 74 años— confirma que el gasto sanitario cotidiano no suele deberse a intervenciones excepcionales, sino a una acumulación de pequeñas partidas: consultas médicas, compra de fármacos, productos sanitarios o tratamientos especializados.
Entre todos ellos, el dentista destaca claramente como el gasto más elevado. Más de la mitad de las familias encuestadas acudió al odontólogo en el último año, con un desembolso medio anual de 667 euros entre quienes recibieron atención dental.
El dato refleja una realidad conocida en el sector: la limitada cobertura odontológica dentro del sistema público, que obliga a muchos pacientes a recurrir a la sanidad privada para tratamientos habituales como empastes, limpiezas, prótesis o procedimientos más complejos.
Desde la organización de consumidores señalan que mantener una buena salud bucodental implica revisiones periódicas, higiene profesional y tratamientos restauradores, servicios que rara vez están cubiertos por el sistema público más allá de programas preventivos básicos en determinadas comunidades autónomas.

Otros gastos sanitarios habituales
Tras el dentista, otros gastos sanitarios también tienen un peso relevante en la economía familiar. El gasto medio en medicamentos asciende a 222 euros anuales en fármacos con receta y 175 euros en medicamentos sin receta, lo que convierte a la farmacia en uno de los desembolsos más constantes.
La salud visual constituye otra partida significativa: quienes necesitan gafas graduadas o lentillas gastan una media anual de 361 euros. A ello se suman los tratamientos de fisioterapia o rehabilitación, presentes en el 20 % de los hogares, con un gasto medio de 376 euros, y los productos ortopédicos, como férulas o plantillas, que suponen unos 234 euros anuales. También destaca el impacto económico de la salud mental: en el 11 % de las familias algún miembro ha necesitado atención psicológica o psiquiátrica, con un gasto medio anual de 542 euros.
Cuando el coste sanitario obliga a renunciar
Más allá del importe medio anual —994 euros si se excluye el coste de los seguros privados—, el estudio revela que en muchos casos el gasto sanitario tiene un peso considerable en la economía doméstica.
En el 18 % de los hogares los gastos en salud representaron al menos el 20 % de los ingresos netos familiares durante el último año, un porcentaje que aumenta hasta el 24 % en hogares con personas que padecen enfermedades crónicas. Ante esta presión económica, el 22 % de las familias reconoce haber aplazado o renunciado a algún tratamiento sanitario necesario por motivos económicos.
Los tratamientos dentales encabezan la lista de cuidados pospuestos, con un 18 % de los hogares que ha retrasado o abandonado atención odontológica, seguidos por la compra de gafas o lentillas (13 %).
Impacto en la salud
La encuesta advierte de que posponer la atención sanitaria no suele ser una decisión sin consecuencias. En el 43 % de los casos en que se retrasó un tratamiento, las familias percibieron un impacto negativo en la salud o la calidad de vida, y en un 9 % el efecto fue considerado grave. Para el ámbito odontológico, estos datos refuerzan una preocupación recurrente en el sector: la falta de acceso temprano a tratamientos dentales puede derivar en problemas bucodentales más complejos y costosos en el futuro.
Ante este escenario, desde la OCU reclaman una mayor cobertura de la salud bucodental en el sistema sanitario público, con el objetivo de reducir las desigualdades en el acceso a la atención odontológica y aliviar la carga económica que actualmente soportan las familias españolas.