La salud bucodental trasciende la estética. Con motivo del Día Mundial de la Salud Bucodental, la Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEdO) insiste en que masticar correctamente es un factor determinante en el bienestar general, al formar parte de un sistema funcional complejo que impacta en todo el organismo.
Hablar, respirar, masticar y deglutir son funciones básicas que dependen del equilibrio del sistema oral. Cuando este se altera —ya sea por maloclusiones, problemas de desarrollo o desajustes funcionales— pueden surgir sobrecargas, molestias o limitaciones que afectan directamente a la calidad de vida del paciente.
En este contexto, el presidente de la SEdO, Javier Girón de Velasco, recuerda que la ortodoncia “no debe entenderse únicamente como una disciplina estética”. Según explica, su objetivo es optimizar la función oral, prevenir complicaciones y favorecer la salud a medio y largo plazo. “Cuando la boca funciona bien, el cuerpo lo nota”, subraya.
La entidad también alerta sobre la falta de revisiones periódicas. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, cerca de la mitad de la población española no acude al dentista al menos una vez al año. Esta situación dificulta la detección precoz de alteraciones, especialmente en edades tempranas, cuando los tratamientos ortodóncicos pueden ser más eficaces y menos invasivos.
Además del enfoque clínico, 2026 se perfila como un año clave para el sector. La SEdO sigue de cerca la evolución normativa sobre el reconocimiento oficial de las especialidades odontológicas en España, una demanda histórica que permitiría equiparar el sistema nacional al de otros países europeos. “El reconocimiento de las especialidades supondría un avance decisivo para garantizar una atención basada en la formación específica y la excelencia clínica”, señala Girón de Velasco. Este cambio contribuiría no solo a mejorar los resultados asistenciales, sino también a reforzar la concienciación social sobre la importancia de la salud oral.
Finalmente, la SEdO insiste en que cualquier tratamiento debe ser indicado y supervisado por profesionales cualificados, alertando frente a soluciones rápidas o sin control clínico. La prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento profesional continúan siendo las claves para una salud bucodental óptima a lo largo de la vida.