El periodo estival se asocia a cambios en los hábitos alimentarios y de higiene que pueden comprometer la salud oral. El incremento de comidas fuera del domicilio, el consumo de bebidas azucaradas y la relajación de rutinas preventivas favorecen la aparición de patología bucodental. En este contexto, el Consejo General de Dentistas ha desarrollado el documento “Boca sana, verano feliz”, que recoge recomendaciones basadas en evidencia para mantener una adecuada higiene oral durante las vacaciones.
- Protege tus dientes frente a traumatismos: en verano aumentan las actividades al aire libre y, con ello, el riesgo de golpes y fracturas dentales. Se recomienda utilizar protectores bucales hechos a medida, sobre todo cuando se practican deportes de contacto.
- Aumenta la ingesta de frutas y verduras: aunque el cambio de rutina es inevitable en estos días, se debe optar por una dieta sana y equilibrada, rica en frutas, verduras, pescados y lácteos. De esta forma evitaremos la desmineralización del esmalte y el riesgo de caries.
- Bebe mucha agua: mantener la boca húmeda favorece la producción de saliva y nos protege frente a la caries, la enfermedad de las encías, el mal aliento y otros problemas bucodentales, por eso es esencial mantenerse hidratado, máxime en verano con altas temperaturas.
- Limita las bebidas carbonatadas y ácidas: lo más saludable para hidratarse es el agua, la fruta o las infusiones sin azúcar. Los refrescos, zumos y bebidas energéticas tienen altos niveles de azúcar, lo que incrementa el riesgo de desmineralización del esmalte, erosión y, por tanto, de caries.
- Mantén tu hábito de cepillado bucodental: el hecho de comer o cenar fuera puede complicar la higiene oral. Sin embargo, hay que asegurarse de lavarse los dientes con pasta dentífrica fluorada, al menos, dos veces al día durante dos minutos, por la mañana y antes de irse a dormir. De manera excepcional, si el cepillado no es viable, se puede puntualmente masticar chicle sin azúcar de xilitol.
- No olvides la higiene interdental nocturna: es tan importante como el cepillado, pues si no se usa seda dental o cepillo interdental, dejaremos el 35% de la superficie de los dientes sin limpiar. Es crucial para eliminar los restos de comida y placa bacteriana que quedan entre los dientes.
- Protege tus labios del sol: la exposición solar sin protección puede derivar en determinados tipos de cánceres de piel y también puede afectar a los labios. Se debe utilizar sombrero y protegerse con labiales que contengan factor de protección solar.
- No fumes: el tabaco es uno de los principales factores de riesgo de cáncer oral, y también produce tinciones en los dientes, mal aliento y enfermedad periodontal.
- Evita el consumo de bebidas alcohólicas: la ingesta de alcohol aumenta en verano. La mayoría de las bebidas alcohólicas son ácidas, por lo que pueden causar erosión dental, sensibilidad y caries. También provoca deshidratación en las mucosas orales y, si se bebe en exceso, puede aumentar el riesgo de caídas y traumatismos dentales.
- Visita al dentista a la vuelta de tus vacaciones: el momento ideal para acudir al dentista es después del verano, justo antes de volver a la rutina del trabajo y el colegio. Una revisión odontológica podrá detectar a tiempo cualquier problema que haya surgido en vacaciones.