Los problemas bucodentales son especialmente comunes en este colectivo. Patologías como la caries y la enfermedad periodontal, muy extendidas en la población general, adquieren mayor relevancia en personas con discapacidad debido a la gran variedad de limitaciones que pueden presentar. Aunque el impacto sobre la salud oral es distinto en cada caso, el riesgo de desarrollar enfermedades es significativamente más alto.
Entre los factores que incrementan la probabilidad de caries destacan la xerostomía vinculada al uso de ansiolíticos y fármacos anticolinérgicos, las dietas específicas y alteraciones como la hipotonía muscular o la disfunción motora. Estas circunstancias dificultan la eliminación del biofilm, origen principal de la enfermedad periodontal. Asimismo, otros problemas como la halitosis, el bruxismo o los traumatismos dentarios suponen desafíos añadidos.
A estas dificultades se suma la limitada atención odontológica disponible, que en casos severos requiere medios especializados o anestesia general. El Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, subraya la responsabilidad ética y profesional de ofrecer una atención adecuada y accesible a este grupo vulnerable.
Con motivo del Día Mundial de la Discapacidad, que se celebra el 3 de diciembre, el Consejo General de Dentistas y la FDE han elaborado un folleto educativo dirigido a estos pacientes y a su entorno más próximo (familiares y cuidadores), en el que se muestra cómo se debe cuidar la cavidad oral para disfrutar de una óptima salud bucodental:
- Los dientes deben lavarse con pasta dentífrica fluorada al menos 2 veces al día, por la mañana y por la noche. Un buen cepillado dura 2 minutos, incluye las encías y la lengua. Se puede realizar con cepillo manual o eléctrico, aunque este último suele ser de más fácil uso y comodidad en estos pacientes, amén de contribuir a una mejor remoción del biofilm.
- Además, es muy importante limpiarse entre los dientes con el uso de seda dental o bien con algunos cepillos específicos llamados interdentales. Debe hacerse, preferentemente, por la noche.
- Después de cada cepillado hay que enjuagar bien el cepillo con agua, secarlo y dejarlo en un lugar seco. Los cepillos deben cambiarse cada 3 meses o antes si se deforman las cerdas. También conviene cambiar de cepillo si se ha sufrido una gripe o cualquier otra enfermedad infecciosa.
- En caso de llevar prótesis removible, estas deben retirarse después de cada comida y limpiarlas cuidadosamente para evitar infecciones. Asimismo, debe retirarse por la noche (descanso nocturno).
- En algunos casos, el dentista puede recomendar utilizar enjuague, gel o un spray, normalmente antiséptico, para combatir las bacterias. Nunca deben usarse si no han sido prescritos y se ha informado de cómo y durante cuánto tiempo utilizarlos.
- Las visitas periódicas al dentista son fundamentales para cualquier persona, y mucho más en el paciente con discapacidad debido a que presenta un riesgo aumentado de patologías orales.
- Llevar una dieta sana y equilibrada, donde primen las verduras, frutas, pescados y aceite de oliva y se controle el consumo de los azúcares.
- No fumar y no consumir alcohol.