La integración de la salud bucodental en el abordaje clínico de la diabetes ha dejado de ser una recomendación secundaria para convertirse en una necesidad avalada por la evidencia científica. Así se ha puesto de manifiesto en el XXXVII Congreso Nacional de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes, donde expertos han subrayado la importancia de incorporar de forma sistemática la valoración de la salud oral en el seguimiento habitual de las personas con diabetes.
Un papel especialmente destacado en este avance lo ha tenido la Fundación SEPA, impulsora de un curso precongreso que ha reunido a especialistas en Periodoncia y Endocrinología para trasladar la evidencia científica más reciente a la práctica clínica. En este foro, SEPA ha reforzado su posicionamiento como actor clave en la integración de la salud periodontal dentro del manejo global de enfermedades sistémicas como la diabetes.
En esta misma línea, el Dr. Eduardo Montero, coordinador de la Alianza por la Salud Bucal y General de SEPA, ha subrayado con contundencia la relevancia clínica de esta relación. “La periodontitis es un factor clínicamente significativo, tratable y que debe incorporarse de manera sistemática en el abordaje multidisciplinar de la persona con diabetes”, ha afirmado. Además, ha insistido en que “la colaboración entre dentistas y diabetólogos no es opcional, sino necesaria”, marcando una de las ideas fuerza del congreso.
El vínculo bidireccional entre periodontitis y diabetes, eje central del curso promovido por SEPA, confirma que la hiperglucemia mal controlada incrementa la prevalencia y gravedad de la enfermedad periodontal, mientras que la inflamación crónica de origen periodontal puede empeorar el control glucémico y favorecer complicaciones sistémicas. Como avanza la Dra. Virginia Bellido, del Departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), “este curso es una oportunidad única para difundir que el trabajo coordinado de la consulta dental y la consulta diabetológica puede mejorar el control glucémico, reducir la inflamación sistémica y contribuir a prevenir complicaciones en las personas con diabetes”. Además, recalca, “la consulta dental puede desempeñar un papel clave en la detección precoz de casos no diagnosticados de diabetes o prediabetes, actuando como un punto adicional de cribado”.
En este contexto, el Dr. Montero ha defendido una actitud más proactiva por parte del odontólogo, no solo en el tratamiento periodontal, sino también en la prevención y detección precoz de la diabetes. “El odontólogo puede identificar pacientes con factores de riesgo y, ante la presencia de periodontitis moderada o severa, sospechar alteraciones metabólicas y recomendar una evaluación médica”, ha explicado.
Asimismo, ha recordado que el manejo del paciente con diabetes en la consulta dental requiere medidas específicas, como la adecuada planificación de citas, la verificación de la estabilidad metabólica y el establecimiento de programas de mantenimiento periodontal más estrictos. “El mensaje al paciente con diabetes debe ser claro: controlar la inflamación periodontal puede contribuir positivamente a su control metabólico”, ha enfatizado.
Otro de los aspectos destacados por SEPA y su representante ha sido el respaldo científico al tratamiento periodontal no quirúrgico, que diversos metaanálisis asocian con una reducción clínicamente relevante de la hemoglobina glicosilada (HbA1c) a corto plazo. Este dato, sin sustituir el tratamiento médico, refuerza la necesidad de integrar la salud periodontal en el abordaje global de la diabetes.
Desde la perspectiva de la educación sanitaria, tanto SEPA como el Dr. Montero han incidido en la necesidad de cerrar la brecha existente entre el conocimiento científico y su aplicación clínica. La inclusión de mensajes específicos sobre salud periodontal en la educación diabetológica, así como la formación interdisciplinar de los profesionales, se consideran estrategias clave para avanzar hacia un modelo asistencial más eficaz.
En definitiva, la aportación de la Fundación SEPA ha consolidado un mensaje claro en este congreso: la salud oral forma parte inseparable de la salud general. Integrarla en el manejo de la diabetes no solo es coherente con la evidencia científica, sino imprescindible para mejorar los resultados clínicos y la calidad de vida de los pacientes.