Desde la SEdO se hace hincapié en que en los casos de pacientes oncológicos la ortodoncia debe desarrollarse siempre que se indique y planifique con criterio clínico y en coordinación con el equipo médico. “En estos casos no hay respuestas automáticas: no es ‘sí’ o ‘no’ a la ortodoncia, es indicar bien”, señala el Dr. Javier Girón de Velasco Sada, presidente de la SEdO. “Evaluamos el estado general, el momento del proceso oncológico, el riesgo periodontal y la capacidad de higiene; elegimos biomecánicas prudentes y acompañamos muy de cerca. Cuando se hace así, la ortodoncia mejora función, confort y autoestima con seguridad”, asevera.
Con el fin de facilitar el cuidado bucodental en pacientes oncológicos, desde la SEdO proponen un marco práctico de decisión para pacientes y profesionales. Así, antes de iniciar un tratamiento es clave revisar saliva y tejidos, fotografiar o realizar un escáner 3D y, cuando proceda, CBCT, además de pactar un plan de higiene profesional y domiciliaria. Es fundamental también tener en cuenta que durante terapias que comprometen la inmunidad, lo prudente suele ser posponer o mantener medidas de contención/retención. “Si el estado del paciente lo permite, se avanza con cargas ligeras, citas breves y seguimiento estrecho”, indica el Dr. Girón de Velasco. Después, en quienes ya han superado la enfermedad y concluido los tratamientos, se redefinen objetivos, pues “la ortodoncia puede restaurar estabilidad oclusal, facilitar rehabilitaciones y reducir molestias funcionales, con mantenimiento periodontal estricto”, explica el presidente de la SEdO.
Tratamientos personalizados
La elección de aparatología se individualiza. En perfiles con mucosas sensibles o higiene comprometida, los alineadores pueden disminuir la retención de placa; en otros, la aparatología fija sigue siendo la mejor opción. Asimismo, la experiencia demuestra que en casos seleccionados el anclaje esquelético puede aportar control, extremando la coordinación con cirugía maxilofacial y medicina si existen fármacos con riesgo. Por otra parte, indican desde la Sociedad Española de Ortodoncia, “en pacientes pediátricos y jóvenes, el enfoque se centra en reorientar el desarrollo oclusal y prevenir secuelas a largo plazo con revisiones periódicas y objetivos realistas”.
“En definitiva, una ortodoncia bien indicada, bien coordinada y bien mantenida puede ser un punto de inflexión en la recuperación: protege tejidos, devuelve función y ayuda a reconocerse ante el espejo”, concluye el Dr. Javier Girón de Velasco Sada. “Nuestro compromiso es doble: rigor científico y empatía, para acompañar cada caso con seguridad y realismo clínico”, apostilla.
Por último, en el marco de este Día Mundial contra el Cáncer, la SEdO recuerda que la salud oral forma parte de la atención integral antes, durante y después de la enfermedad, y reafirma su voluntad de seguir impulsando guías, formación y buenas prácticas que acerquen la evidencia científica a la consulta y mejoren la calidad de vida de los pacientes.