La Fundación SEPA ha trasladado a Estados Unidos la iniciativa Principles for Oral Health mediante un encuentro internacional celebrado durante dos jornadas en la sede de Kenvue, en Nueva Jersey. El grupo multidisciplinar ha reunido a profesionales de la periodoncia, higiene bucodental, investigación y educación de instituciones como University of Michigan, UCSF, University of Pennsylvania, Ohio State University, Texas A&M University, A.T. Still University y Universidad Complutense de Madrid.
Entre los expertos participantes se encuentran los Dres. Ana Molina, profesora asociada de Periodoncia de la Universidad Complutense de Madrid; Gustavo Ávila-Ortiz, Clinical Professor and Director of Graduate Periodontics de University of Michigan; Elena Figuero, profesora asociada de Periodoncia de la UCM; David Herrera, decano de la Facultad de Odontología de la UCM; Effie Ioannidou, profesora y directora del Department of Orofacial Sciences de UCSF; Paul A. Levi Jr., Carlos Parra, Danielle Rulli, Ann Spolarich y Flavia Teles, procedentes de distintas instituciones académicas estadounidenses e internacionales.

El encuentro ha avanzado en la definición de recomendaciones adaptadas a la atención de la salud bucodental en Estados Unidos. Para Smruti Nair, Medical Affairs Lead, Oral Care, Kenvue, la elevada prevalencia de la enfermedad periodontal refuerza la necesidad de trasladar la evidencia científica a recomendaciones prácticas para los equipos odontológicos. En este sentido, señala que la prevención debe ocupar un lugar central en el cuidado periodontal y que las estrategias deben orientarse a las necesidades de cada paciente.
Elevada carga de enfermedad periodontal
La situación epidemiológica estadounidense constituye uno de los elementos que sustentan las recomendaciones. Según los datos de la National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) analizados por Eke y colaboradores, el 42,2 % de los adultos estadounidenses de 30 años o más con dentición natural presentaban algún grado de periodontitis, mientras que el 7,8 % padecía periodontitis grave.
La prevalencia global alcanzaba el 59,8 % entre los adultos de 65 años o más y el 59,9 % entre las personas que declararon tener diabetes. También se observaron diferencias según sexo y tabaquismo: la prevalencia era del 50,2 % en hombres frente al 34,6 % en mujeres, y del 62,4 % entre fumadores actuales frente al 34,4 % entre quienes no fumaban.
Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de identificar a los pacientes con una mayor carga de enfermedad o con dificultades para mantener un control adecuado del biofilm. La evaluación individual del riesgo se plantea así como un componente de las estrategias de prevención periodontal.
La gingivitis como objetivo preventivo
El control de la gingivitis ocupa una posición relevante dentro de las recomendaciones. Esta afección inflamatoria reversible de las encías precede a la periodontitis, por lo que su manejo constituye una oportunidad para intervenir sobre los factores relacionados con la progresión de la enfermedad periodontal.
El cepillado dental y la limpieza interdental realizados por el propio paciente continúan siendo la base del control de la gingivitis y de la prevención y tratamiento de las enfermedades periodontales. Sin embargo, la eliminación mecánica del biofilm puede resultar insuficiente en determinados pacientes, incluso cuando reciben instrucciones adecuadas y cumplen con el tiempo recomendado de cepillado.
En este contexto, la evidencia revisada respalda el empleo de determinados agentes antisépticos y colutorios como complemento de las medidas mecánicas. Entre los agentes analizados, los aceites esenciales, la clorhexidina y el cloruro de cetilpiridinio han demostrado eficacia para reducir el biofilm dental y la inflamación gingival cuando se utilizan conjuntamente con el control mecánico.
No obstante, su utilización debe individualizarse. Los expertos señalan que estos productos no deben recomendarse de forma rutinaria a toda la población, sino en función de las características clínicas del paciente, sus necesidades y las dificultades que presente para conseguir un control mecánico adecuado del biofilm. Además, la evidencia disponible no permite concluir que los antisépticos utilizados en el domicilio puedan prevenir por sí solos la aparición de periodontitis.
Identificación individual del riesgo
La prevención basada en el riesgo requiere valorar las circunstancias que pueden dificultar el control diario del biofilm. Entre los factores locales se encuentran los dientes apiñados, las restauraciones con márgenes desbordantes, determinados aparatos de ortodoncia, determinadas características anatómicas y las restauraciones prostodónticas extensas o complejas.
Entre los factores generales figuran determinadas enfermedades crónicas, especialmente cuando la diabetes no está adecuadamente controlada, además de la fragilidad, la edad avanzada, las limitaciones de la destreza manual, la baja motivación para mantener las medidas de higiene y las restricciones temporales derivadas de determinados procedimientos quirúrgicos.
En este sentido, el Dr. Gustavo Ávila-Ortiz destaca que no todos los pacientes presentan la misma capacidad para conseguir un control eficaz del biofilm mediante medidas mecánicas. Por ello, considera necesario identificar las circunstancias que dificultan la higiene diaria y valorar cuándo una estrategia complementaria puede aportar un beneficio adicional.

Antisépticos como complemento
Las recomendaciones también contemplan situaciones clínicas concretas en las que el control mecánico puede verse comprometido. Durante determinadas fases del tratamiento periodontal, la clorhexidina puede considerarse durante periodos limitados como complemento de la instrumentación mecánica subgingival en casos seleccionados.
Después de determinados procedimientos quirúrgicos, cuando el paciente no puede realizar adecuadamente la higiene de la zona tratada, ciertos colutorios pueden contribuir al control del biofilm y favorecer unas condiciones adecuadas para la cicatrización.
La Dra. Ana Molina, profesora asociada de Periodoncia de la UCM y colíder del proyecto, precisa que el valor de los antisépticos no reside en sustituir el cepillado dental ni la limpieza interdental, sino en proporcionar apoyo adicional para el control del biofilm y de la inflamación gingival en pacientes y situaciones clínicas determinados.
Mantenimiento periodontal y precauciones
La individualización también se extiende a los pacientes que han recibido tratamiento de la periodontitis y participan en programas de mantenimiento periodontal. La evidencia disponible apunta a beneficios adicionales sobre la inflamación gingival y los niveles de biofilm cuando determinados antisépticos se utilizan junto con las medidas mecánicas, especialmente en pacientes con factores locales o sistémicos que dificultan el control del biofilm.
El documento señala asimismo determinadas precauciones. Los niños menores de seis años y las personas que no pueden controlar adecuadamente la deglución deben evitar los colutorios para prevenir su ingestión accidental. En mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, la seguridad de estos agentes no está suficientemente estudiada, por lo que deben seguirse las normativas locales y las indicaciones de los profesionales sanitarios.
Las recomendaciones desarrolladas en Nueva Jersey plantean, en conjunto, un modelo de prevención periodontal basado en la evaluación individual del riesgo y en la combinación de medidas. El control mecánico del biofilm, la educación del paciente y el seguimiento profesional constituyen los elementos sobre los que integrar, cuando esté indicado, estrategias complementarias adaptadas a las circunstancias clínicas de cada paciente.