El congreso destacó por un enfoque eminentemente práctico y colaborativo, reuniendo a clínicos e investigadores para abordar los principales retos actuales del sector. El programa científico ofreció contenidos adaptados a distintas especialidades, incluyendo periodoncia, cirugía oral y maxilofacial, así como odontología general, con especial protagonismo de la implantología. A través de sesiones interactivas y análisis de casos clínicos, los asistentes pudieron profundizar en nuevas técnicas y trasladar el conocimiento adquirido directamente a su práctica diaria. La combinación de evidencia científica y experiencia clínica fue uno de los pilares del encuentro.
Entre las principales novedades destacó el formato de “cirugía en vivo”, centrado en el paciente. Esta iniciativa permitió seguir de forma detallada cuatro casos clínicos, desde la evaluación inicial hasta la ejecución quirúrgica y el seguimiento a un año. Los procedimientos incluyeron cobertura de recesiones gingivales, elevación de seno maxilar y regeneración ósea guiada con colocación de implantes. Cada caso fue presentado junto con la evidencia científica que sustentaba el plan terapéutico, seguido de una explicación paso a paso de la intervención. Las sesiones concluyeron con debates entre los especialistas, evaluando los resultados desde la perspectiva del paciente, un enfoque cada vez más relevante en la odontología contemporánea.
Hay que destacar que en la competición de casos participó, con resultado victorioso, el Dr. Antonio Liñares, de la Universidad de Santiago de Compostela, con un caso titulado “Guided Ortho-Mucogingival Therapy”, consisitente en un protocolo que ha desarrollado para tratar recesiones gingivales con triángulos negros cuando las recesiones son RT2 o RT3 y falta tejido blando y hueso.
El Dr. Liñares (a la izquierda) en el momento de recoger su premio.
El simposio también puso el foco en las nuevas generaciones. Un 30% de los asistentes eran profesionales menores de 32 años, quienes contaron con un programa específico adaptado a sus necesidades clínicas. Este incluyó talleres prácticos, sesiones formativas y participación activa junto a expertos de referencia internacional.
La innovación tecnológica tuvo un papel destacado, especialmente en relación con la inteligencia artificial y su aplicación en la planificación y ejecución de tratamientos regenerativos. Estas herramientas se perfilan como elementos clave en la evolución futura de la odontología.
Más allá del contenido científico, el networking volvió a ser un eje central del evento. Actividades sociales y espacios diseñados para el intercambio facilitaron la creación de sinergias entre profesionales, industria e investigadores.