Las aftas y otras pequeñas lesiones de la mucosa oral forman parte de la experiencia habitual de buena parte de la población española. Según el I Informe ‘De lo que sabemos a lo que hacemos: así está la salud bucodental en España’, elaborado por Normon, el 76,4% de los adultos ha sufrido aftas o pequeñas lesiones bucales alguna vez y el 42,1% las ha experimentado durante el último año.
A pesar de esta elevada prevalencia, el manejo de estas lesiones continúa caracterizado por la espera. El 41,4% de los adultos señala que, cuando aparece un afta, simplemente espera a que desaparezca, sin buscar una solución o solicitar consejo profesional.
El impacto sobre la vida cotidiana también aparece reflejado en el estudio. El 45,3% de las personas que han sufrido aftas reconoce que estas lesiones afectan “algo o bastante” a su día a día, especialmente en actividades como comer, beber o hablar.
La tendencia resulta más marcada entre los adultos jóvenes. En el grupo de 18 a 34 años, el 63,8% opta por esperar a que las aftas desaparezcan por sí solas, pese a que este segmento presenta una mayor recurrencia y molestias asociadas a estas lesiones.
Paula Barbero, responsable de formación científica de Normon, señala que “las aftas se han normalizado como una dolencia menor, pero el estudio muestra que para muchas personas tienen un impacto directo en actividades cotidianas tan básicas como comer o hablar”. La especialista añade que “en la vuelta a la rutina conviene prestar atención a lo que repetimos por inercia: si una lesión aparece con frecuencia o interfiere con la calidad de vida, pedir orientación profesional ayuda a manejar mejor el problema y a descartar factores que lo estén perpetuando”.
El conocimiento sobre las causas de estas lesiones también presenta limitaciones. El 67,7% de quienes han padecido aftas desconoce por qué aparecen. Según Barbero, “esta falta de información puede explicar por qué, en lugar de buscar una solución o consejo, parte de la población opta por no hacer nada o por actuar solo cuando la molestia se vuelve incompatible con el día a día”.
Conexión entre salud bucodental y salud general
El informe también analiza el conocimiento sobre la relación entre salud bucodental y salud general. Entre los encuestados de 18 a 34 años, más de un 12% considera que la salud bucodental influye poco o nada sobre la salud general, o reconoce que no se había planteado esta relación.
El dentista constituye el canal preferido por los españoles cuando buscan información sobre la influencia de la salud bucodental en la salud general. La farmacia también representa un punto de consulta para determinadas lesiones orales: el 29,1% afirma acudir a ella ante este tipo de problemas. En este contexto, Barbero destaca que “el consejo farmacéutico es especialmente importante para explicar por qué pueden aparecer, qué hábitos ayudan a prevenirlas o tratarlas y cuándo conviene consultar al especialista”.
La experta recuerda que el uso de soluciones específicas para el alivio sintomático de las aftas y la cicatrización de pequeñas lesiones en la mucosa oral, como Bucomed Afterapid, siempre debe realizarse siguiendo el consejo profesional, así como las instrucciones del envase