El galardón fue entregado al Dr. Anitua por Arantxa Tapia, presidenta de la Fundación Sabino Arana, en una gala que reunió a una amplia representación institucional encabezada por el lehendakari Imanol Pradales.
En su intervención, el Dr. Anitua situó su trayectoria en torno a una idea central: “cómo mejorar la vida de las personas cuando la biología parece haberles puesto un límite” y reivindicó la importancia de vivir más, pero sobre todo vivir mejor. Durante su discurso, repasó el impacto clínico y social de décadas de trabajo orientado a devolver función y calidad de vida a pacientes con pérdida de dientes y de hueso, subrayando que los avances desarrollados han permitido recuperar “no solo la función, sino también la estética” y, con ello, una parte relevante de su bienestar.
Ahondando en esta idea, el Dr. Anitua apuntó que en las últimas décadas la humanidad ha incrementado de forma notable la esperanza de vida y puso el foco en el reto de vivir mejor, destacando el papel de los hábitos y de los mecanismos epigenéticos. En ese marco, expuso el autocuidado con dimensión colectiva: “Cuidar de nuestra salud no es un acto de egoísmo, sino un acto de responsabilidad y de generosidad”.
El reconocimiento a Eduardo Anitua pone en valor una trayectoria científica de proyección internacional en los ámbitos de la implantología oral y la medicina regenerativa, así como su compromiso sostenido con la investigación biomédica “desde Euskadi”. Los Premios Sabino Arana son unos galardones anuales impulsados por la Fundación Sabino Arana para reconocer a personas e instituciones cuya trayectoria ha contribuido de forma destacada al progreso social, cultural, científico o humanitario, desde el compromiso con Euskadi y con valores como el servicio a la sociedad, la convivencia y la excelencia.