La salud bucodental está estrechamente vinculada al bienestar emocional, una relación que cobra especial relevancia en el Estudio Sanitas de Salud Bucodental 2026. Según esta investigación, realizada sobre más de 2.000 personas, el estrés puede multiplicar por tres la aparición de bruxismo, un trastorno cada vez más extendido en la población española.
El informe revela que el 46,5% de las personas con altos niveles de estrés reconoce apretar o rechinar los dientes con frecuencia, frente al 14% de quienes experimentan menor presión. La ansiedad intensifica aún más esta respuesta: el 56,2% de quienes la padecen de forma constante asegura sufrir bruxismo habitual, frente al 21,2% en niveles bajos.

Este hábito involuntario, que puede producirse tanto durante el sueño como en estado de vigilia, afecta al 85,5% de los españoles en algún momento de su vida. Sus consecuencias incluyen desgaste dental, sobrecarga muscular y molestias en la articulación mandibular, lo que hace clave su detección precoz.
Además, el estudio pone de manifiesto que el impacto del estrés va más allá del bruxismo y modifica conductas cotidianas. El 60,7% de los encuestados admite recurrir a alimentos dulces o al picoteo entre horas como vía de escape emocional, un hábito más frecuente en mujeres (69,6%) y jóvenes de entre 25 y 34 años (73,7%). Este comportamiento incrementa el riesgo de caries, desgaste del esmalte y problemas gingivales, especialmente cuando no va acompañado de una correcta higiene posterior.
Las encías también reflejan el impacto emocional: el 47,8% de los españoles afirma haber sufrido llagas o inflamación en periodos de alta presión. A esto se suma el efecto del estrés sobre el autocuidado: el 50,2% reconoce que le cuesta mantener el cepillado nocturno en momentos de agotamiento emocional, mientras que el 42,4% admite descuidar su higiene bucodental en situaciones de ansiedad.
En términos generales, la salud oral sigue siendo un reto en España. El 79,8% de la población ha sufrido alguna afección bucodental, siendo la sensibilidad dental (37,5%) y la inflamación de encías (36,5%) las más comunes. Asimismo, el 91,8% muestra preocupación por su salud oral, destacando el miedo a la pérdida dental (46,5%).
Los hábitos de cuidado reflejan cierta irregularidad: solo el 39,9% se cepilla los dientes dos veces al día, mientras que el 27,5% lo hace una sola vez. Aunque el 68,8% ha acudido al dentista en el último año, aún existe un 31,2% que no realiza revisiones periódicas.
El estudio concluye que integrar el cuidado emocional en la salud bucodental es fundamental para prevenir patologías. Además, destaca el papel de la prevención, la educación en hábitos saludables y el acceso a revisiones periódicas como claves para mejorar la salud oral de la población.