La Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la Asociación Europea de Salud Pública Dental (EADPH) han presentado el libro blanco «Salud bucal y resultados de salud sistémica: un llamado a la acción interdisciplinaria», centrado en la integración de la salud bucodental en los sistemas sanitarios y en una mayor colaboración entre odontología, medicina y salud pública.
El documento reúne evidencia procedente de la periodoncia, la medicina y la salud pública y formula recomendaciones dirigidas a la práctica clínica, las políticas sanitarias, la educación y la investigación. Elaborado por un grupo de trabajo conjunto EFP/EADPH, con el apoyo de Oral-B, fue presentado el 3 de septiembre durante el Congreso de Investigación en Salud Bucal de 2026, en el simposio «Salud bucodental y sistémica: ¡un llamado a la acción!».
El informe sitúa el vínculo entre salud oral y enfermedades no transmisibles (ENT) como uno de los argumentos para modificar el abordaje asistencial. Las enfermedades bucodentales afectan a unos 3.500 millones de personas globalmente y comparten factores de riesgo modificables con las ENT, entre ellos el consumo de azúcares libres, tabaco y alcohol. A estos factores se suman determinantes sociales y comerciales de la salud.
A partir de este terreno común, el libro blanco plantea integrar la salud bucodental en estrategias sanitarias más amplias mediante un enfoque de factores de riesgo compartidos, frente a una gestión aislada de las enfermedades. Entre las patologías orales, la periodontitis concentra la mayor evidencia sobre su interacción con la salud general. Según el documento, el tratamiento periodontal ha demostrado mejorar el control glucémico en personas con diabetes y modificar marcadores indirectos inflamatorios y vasculares. Sin embargo, los autores señalan que la evidencia sobre su efecto en eventos clínicos importantes continúa siendo limitada.
“La salud bucodental merece un lugar dentro de un enfoque más integral de la atención al paciente”, afirmó Moritz Kebschull, autor principal y expresidente de la EFP. El especialista añadió que una mayor concienciación, una evaluación adecuada y la derivación conjunta entre equipos odontológicos y médicos podrían marcar una diferencia significativa para los pacientes.
La elaboración del libro blanco partió de una reunión conjunta del grupo de trabajo celebrada en Frankfurt en enero de 2026. Expertos en periodoncia, salud pública dental, epidemiología y prevención colaboraron con representantes de organizaciones médicas y agentes de salud pública para revisar la evidencia y establecer recomendaciones consensuadas. Publicado en Periodontology 2000, el documento propone reconocer la salud bucodental como una prioridad de salud pública e integrarla en los sistemas sanitarios, las estrategias frente a las ENT y la cobertura sanitaria universal. Recomienda incorporar salud bucodental, prevención y colaboración interprofesional en la formación de profesionales sanitarios y de asistencia social, además de abordar desigualdades sanitarias evitables.
William Minston, director de relaciones científicas de Oral-B, señaló que el libro blanco “subraya el creciente conjunto de pruebas que vinculan la salud bucal con resultados de salud más amplios y refuerza la importancia de la colaboración científica continua”. Por su parte, Mia Rakić, presidenta de la EFP, afirmó: “La política de salud bucodental no puede estar al margen de la política sanitaria general”. Según Rakić, el documento proporciona a los responsables políticos un marco basado en la evidencia para una acción coordinada entre profesiones y sectores.