El virus del papiloma humano (VPH) constituye una de las principales causas de cáncer a escala mundial. En Estados Unidos, Reino Unido y diversos países europeos, el carcinoma de células escamosas orofaríngeo (CCEO) positivo para VPH ya ha superado al cáncer de cuello uterino como la neoplasia asociada a este virus más frecuente.
Ante esta evolución epidemiológica, la Federación Dental Internacional (FDI) ha publicado el libro blanco “Integración de los profesionales de la salud bucal en la prevención del VPH”, en el que analiza la creciente carga del cáncer orofaríngeo asociado al VPH y plantea recomendaciones dirigidas a profesionales de la salud bucodental, responsables políticos y sistemas sanitarios.
El informe señala que el contacto periódico de los equipos odontológicos con niños, adolescentes, adultos jóvenes y familias proporciona oportunidades para ofrecer información basada en la evidencia, combatir la desinformación, favorecer la aceptación de la vacunación y reconocer signos clínicos que puedan requerir una evaluación especializada.
Una integración todavía limitada
Los datos de la encuesta intermedia FDI Vision 2030 muestran una importante brecha entre las políticas nacionales de prevención y la participación de la salud bucal. El 80,3 % de los países participantes declaró disponer de una política de prevención del VPH, mientras que únicamente el 12,9 % indicó que los servicios de salud bucodental estaban integrados en dichos programas.
La FDI considera esta situación una oportunidad perdida, especialmente porque la recomendación de los profesionales sanitarios constituye uno de los factores asociados con la aceptación de la vacuna frente al VPH. Sin embargo, la falta de confianza, la incertidumbre sobre las competencias profesionales y la dificultad para abordar cuestiones relacionadas con el VPH pueden limitar la implicación de los equipos odontológicos.
El libro blanco también destaca la receptividad de pacientes y progenitores a recibir información sobre el VPH desde el ámbito de la salud bucodental.
Comunicación y reducción del estigma
La comunicación constituye otro de los ejes del informe. La relación entre el VPH y la transmisión sexual puede favorecer la aparición de estigma, conceptos erróneos y dudas respecto a la vacunación. Según la FDI, normalizar estas conversaciones mediante una comunicación clara y centrada en el paciente puede contribuir a facilitar decisiones informadas sobre vacunación y seguimiento.
Para ello, recomienda reforzar la formación específica y proporcionar herramientas prácticas que permitan a los profesionales abordar el VPH con mensajes coherentes y fundamentados en evidencia científica.
Reconocimiento y derivación de hallazgos sospechosos
Aunque todavía no se ha identificado de forma clara una lesión precancerosa específica para el CCEO asociado al VPH, las exploraciones orales rutinarias pueden permitir detectar signos o síntomas sospechosos. La identificación de estas alteraciones debe integrarse en los circuitos existentes de derivación ante posibles casos de cáncer oral u orofaríngeo. La FDI no propone un protocolo diagnóstico específico para el VPH, sino que plantea utilizar las vías clínicas ya establecidas para la evaluación especializada.
Finalmente, el informe reclama integrar la salud bucal en las estrategias nacionales frente al VPH mediante la colaboración entre odontología, atención primaria, programas de vacunación, salud pública y sistemas de control del cáncer. Entre sus prioridades figuran incorporar a los profesionales de la salud bucodental en las políticas nacionales, reforzar su formación, delimitar responsabilidades y establecer vías de derivación claras y equitativas.