El estudio, impulsado por la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (FAPESP) y liderado por científicos de la Facultad de Odontología de Bauru de la Universidad de São Paulo (USP), presenta como ingrediente clave la proteína CANECPI-5. Esta molécula ha demostrado una notable capacidad para adherirse directamente a la superficie dental, formando una película protectora similar a la que genera la saliva natural.
La investigación cobra especial relevancia en el abordaje de la xerostomía, frecuente en pacientes sometidos a radioterapia por cáncer de cabeza y cuello. La falta de saliva no solo genera incomodidad, sino que incrementa el riesgo de caries severas debido a la pérdida de funciones protectoras esenciales, como la neutralización de ácidos y el control bacteriano.
Según los investigadores, CANECPI-5 actúa reforzando la llamada “película adquirida”, una capa biológica que se forma sobre el esmalte dental. Al integrarse en esta estructura, la proteína mejora la resistencia del diente frente a la desmineralización provocada por ácidos provenientes de la dieta o del metabolismo bacteriano.
Las pruebas experimentales, realizadas sobre muestras dentales, evidenciaron que el uso diario de un enjuague con esta proteína reduce significativamente la actividad bacteriana y ralentiza la pérdida de minerales. Además, los resultados muestran un efecto sinérgico cuando CANECPI-5 se combina con flúor y xilitol, potenciando su capacidad protectora.
El desarrollo es fruto de una amplia colaboración internacional que incluye instituciones de Brasil, Estados Unidos y Corea del Sur. Este enfoque multidisciplinar ha permitido avanzar no solo en la aplicación clínica potencial, sino también en la comprensión de los mecanismos bioquímicos implicados.
Más allá de su aplicación en enjuagues bucales, los investigadores han probado la proteína en diferentes formatos, como geles y películas orodispersables, ampliando las posibilidades de uso para distintos perfiles de pacientes. Esto podría facilitar tratamientos personalizados, especialmente en contextos de atención domiciliaria.
Otro aspecto destacado del hallazgo es su origen. CANECPI-5 pertenece a la familia de las cistatinas, proteínas previamente identificadas en estudios genómicos de la caña de azúcar. Su capacidad de adhesión a superficies fue clave para explorar su interacción con el esmalte dental, abriendo una nueva línea de investigación en biomateriales odontológicos.
Actualmente, la proteína ya ha sido patentada, y el siguiente paso será escalar su producción y avanzar hacia ensayos clínicos en humanos. Los investigadores también estudian nuevas combinaciones, incluyendo su asociación con vitamina E, para optimizar su aplicación y eficacia.