La integración de la salud bucal en la atención prenatal puede mejorar la utilización de los servicios odontológicos durante el embarazo. Un estudio desarrollado por investigadores de la Facultad de Odontología de la Universidad de Nueva York (NYU) y NYC Health + Hospitals/Bellevue ha analizado el efecto de incorporar evaluaciones odontológicas y mecanismos de derivación dentro de las consultas prenatales.
Los resultados, publicados en American Journal of Public Health, muestran que programar directamente una cita dental antes de que la paciente abandone la consulta prenatal incrementa significativamente la probabilidad de que reciba atención odontológica durante la gestación. Esta estrategia no requiere personal adicional y facilita una transición directa entre los servicios médicos y dentales.
La atención odontológica durante el embarazo se considera actualmente segura tanto para procedimientos rutinarios como para tratamientos de urgencia. Las recomendaciones obstétricas y odontológicas respaldan su realización durante la gestación, mientras que los cambios fisiológicos asociados al embarazo pueden incrementar el riesgo de determinadas alteraciones bucales, entre ellas la inflamación gingival y, en algunos casos, la caries.
El acceso a estos servicios presenta, sin embargo, diferencias relacionadas con factores socioeconómicos y con la cobertura sanitaria. Las mujeres con menores ingresos presentan mayores tasas de enfermedad dental y una menor utilización de servicios preventivos durante el embarazo frente a las pacientes con seguro privado.
Para estudiar alternativas destinadas a reducir estas barreras, los investigadores establecieron el Programa de Salud Bucal Prenatal NYU/Bellevue. Durante sesiones semanales desarrolladas en la clínica prenatal del hospital, las pacientes embarazadas fueron sometidas a una evaluación estandarizada de su estado de salud bucal. Las mujeres con necesidades odontológicas fueron derivadas a la Facultad de Odontología de NYU.
Entre 2018 y 2020 participaron 420 pacientes embarazadas con cobertura de Medicaid. La mayoría eran hispanas y aproximadamente la mitad tenía el español como lengua materna. Las derivaciones se gestionaron mediante dos procedimientos: programación inmediata de la cita dental durante la visita prenatal o intervención de un coordinador de pacientes bilingüe. El coordinador proporcionaba información sobre salud bucal, recordaba las citas y realizaba seguimiento posterior. En conjunto, cerca del 44% de las pacientes derivadas acudieron finalmente a la consulta odontológica.
Ambas estrategias aumentaron la probabilidad de recibir atención dental. Sin embargo, las pacientes a las que se programó directamente una cita durante la visita prenatal presentaron 2,6 veces más probabilidades de acudir al dentista que aquellas que no tenían una cita concertada, superando también los resultados obtenidos mediante el coordinador de pacientes.
Los autores señalan que estos resultados respaldan la viabilidad de integrar la detección de problemas de salud bucal y la derivación odontológica en las consultas prenatales. La investigación continúa para determinar si esta intervención también se traduce en mejoras objetivas de los resultados de salud bucal y para evaluar su aplicación en otros entornos asistenciales.