¿Qué es la multiómica? Una nueva mirada para la odontología moderna
Álvaro Herrera Martínez
DDS, MD, PhD
Graduado en odontología por la Universidad Católica San Antonio de Murcia y autor principal del estudio. Estudiante de máster de ortodoncia y cirugía bucal y miembro del grupo de investigación en materiales e ingeniería tisular de la Universidad Católica San Antonio de Murcia.
Resumen
La multiómica es una forma de estudiar la salud y la enfermedad oral integrando distintas “capas” de información biológica: genes, expresión génica, proteínas, metabolitos y microbiota. Para el odontólogo, su interés no está en memorizar técnicas de laboratorio, sino en entender que puede ayudarnos a conocer mejor por qué dos pacientes con una apariencia clínica similar evolucionan de forma diferente.
La odontología moderna avanza hacia una atención más predictiva y personalizada. La exploración clínica, el sondaje periodontal y las pruebas radiográficas seguirán siendo fundamentales; la multiómica puede añadir información sobre la actividad inflamatoria, el comportamiento del microbioma, el riesgo biológico y la respuesta esperable al tratamiento.
Más allá de la clínica y la radiografía
En la práctica diaria, solemos diagnosticar caries, periodontitis, periimplantitis o lesiones orales a partir de signos clínicos, síntomas, antecedentes, radiografías y, en casos concretos, biopsias o pruebas complementarias. Este enfoque es imprescindible, pero refleja principalmente el resultado visible de procesos biológicos que pueden haber comenzado mucho antes.
Por ejemplo, dos pacientes pueden presentar una pérdida ósea periodontal aparentemente parecida. Sin embargo, uno puede tener una respuesta inflamatoria especialmente intensa, una microbiota subgingival con mayor potencial patógeno, factores genéticos de susceptibilidad o hábitos que favorecen una progresión más rápida. El otro puede mantenerse estable durante años con un mantenimiento convencional.
La multiómica intenta responder a una pregunta clínica relevante:
¿Qué está ocurriendo a nivel molecular, microbiano y metabólico antes, durante y después de que aparezca la enfermedad?
¿Qué significa “ómica”?
El sufijo “-ómica” se refiere al estudio global de un conjunto de moléculas o procesos biológicos. Cada disciplina aporta una perspectiva distinta.
| Área | ¿Qué estudia? | Pregunta que ayuda a responder en odontología |
|---|---|---|
| Genómica | ADN y variantes genéticas | ¿Existe predisposición heredada a determinada enfermedad o respuesta inflamatoria? |
| Epigenómica | Cambios que regulan la expresión de genes sin modificar la secuencia del ADN | ¿Cómo influyen tabaco, inflamación, ambiente o hábitos sobre la regulación génica? |
| Transcriptómica | ARN mensajero y genes que se están expresando | ¿Qué vías inflamatorias, inmunitarias o reparativas están activas en ese momento? |
| Proteómica | Proteínas presentes y su cantidad | ¿Qué mediadores inflamatorios, enzimas o biomarcadores están participando? |
| Metabolómica | Moléculas pequeñas generadas por metabolismo humano y microbiano | ¿Qué actividad metabólica refleja una situación de salud, disbiosis o inflamación? |
| Lipidómica | Lípidos y mediadores derivados de grasas | ¿Qué señales relacionadas con inflamación, membranas celulares o reparación tisular se alteran? |
| Microbiómica | Microorganismos presentes y su actividad | ¿Qué comunidades bacterianas, fúngicas o virales existen y qué funciones pueden desempeñar? |
Una forma sencilla de entenderlo
Podemos imaginar al paciente como una orquesta:
- El genoma sería la partitura: contiene la información heredada y el potencial biológico.
- La transcriptómica indicaría qué instrumentos están tocando en ese momento.
- La proteómica mostraría la música que realmente se está ejecutando mediante proteínas y mediadores.
- La metabolómica reflejaría los productos finales de esa actividad: las “huellas” químicas del metabolismo.
- La microbiómica incorporaría a los microorganismos orales, que también influyen en la composición y el funcionamiento de la orquesta.
La enfermedad no aparece por la acción aislada de un único gen, una bacteria o una proteína. En patologías complejas como periodontitis, caries, periimplantitis o cáncer oral, el resultado depende de la interacción entre múltiples factores biológicos, conductuales y ambientales.
¿Por qué es relevante en odontología?
La boca es un entorno especialmente adecuado para la investigación multiómica. Disponemos de muestras relativamente accesibles y poco invasivas, como:
- Saliva.
- Fluido crevicular gingival.
- Biofilm supragingival y subgingival.
- Muestras de mucosa oral.
- Sangre, cuando está indicado.
- Dientes, tejidos periodontales y muestras de biopsia.
- Imágenes intraorales, radiografías, ortopantomografías, CBCT y fotografías clínicas.
La saliva es particularmente prometedora. Contiene componentes del huésped y de la microbiota, incluyendo proteínas, metabolitos, ARN, microARN y microorganismos. El término salivaómica se utiliza precisamente para referirse al estudio integrado de estos componentes salivales mediante genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica y análisis del microbioma.
Esta accesibilidad podría permitir, en el futuro, desarrollar pruebas menos invasivas para complementar el diagnóstico, estimar riesgo o monitorizar la evolución de determinadas patologías orales.
Aplicaciones en odontología moderna
Periodontitis
La periodontitis no depende solo de la presencia de determinadas bacterias. Es una enfermedad inflamatoria compleja en la que intervienen la disbiosis del biofilm, la respuesta inmunitaria del huésped, factores genéticos, tabaco, diabetes, higiene oral, antecedentes y otros condicionantes.
La multiómica puede contribuir a:
- Identificar perfiles de microbiota asociados a mayor inflamación o progresión.
- Detectar proteínas y mediadores inflamatorios en saliva o fluido crevicular gingival.
- Analizar metabolitos que reflejen actividad microbiana o destrucción tisular.
- Diferenciar pacientes con enfermedad estable de pacientes con mayor riesgo de recurrencia.
- Estudiar por qué algunos pacientes responden mejor que otros al tratamiento periodontal.
La integración de microbioma, proteínas, metabolitos y variables clínicas puede ayudar a pasar de una clasificación exclusivamente basada en signos actuales a una evaluación más precisa del riesgo biológico individual. La investigación sobre ecología oral muestra que la combinación de enfoques ómicos permite analizar composición microbiana, potencial funcional, expresión génica y actividad metabólica de forma conjunta.
Caries dental
La caries es un proceso dinámico y multifactorial, no una simple infección por una sola especie bacteriana. En ella intervienen el biofilm, la dieta, el pH, la saliva, el flúor, la anatomía dental, el comportamiento y factores del huésped.
La multiómica podría permitir:
- Identificar patrones microbianos y metabólicos asociados a actividad de caries.
- Conocer mejor la relación entre bacterias acidogénicas, metabolismo del biofilm y desmineralización.
- Desarrollar biomarcadores salivales de riesgo.
- Mejorar la clasificación individual del riesgo de caries.
- Personalizar estrategias preventivas, como frecuencia de revisiones, control dietético, remineralización o intervenciones sobre biofilm.
No significa que una prueba ómica vaya a sustituir la exploración visual, táctil o radiográfica. Su papel potencial sería complementar la valoración clínica y detectar perfiles de riesgo antes de que exista una lesión cavitada o daño irreversible.
Periimplantitis e implantología
La periimplantitis comparte elementos con la enfermedad periodontal, pero ocurre en un entorno anatómico, inmunológico y biomecánico distinto. La multiómica puede ayudar a estudiar:
- Cambios del microbioma periimplantario.
- Marcadores inflamatorios en fluido crevicular periimplantario.
- Factores del huésped asociados a pérdida ósea o respuesta inflamatoria.
- Interacción entre condiciones sistémicas, tabaco, antecedentes periodontales y riesgo periimplantario.
- Biomarcadores de respuesta tras terapia no quirúrgica o quirúrgica.
El objetivo a largo plazo sería distinguir entre una mucositis reversible, un paciente de bajo riesgo y un caso con alta probabilidad de progresión, permitiendo intervenir de forma más temprana y dirigida.
Patología oral y cáncer oral
La aplicación de la multiómica también es prometedora en lesiones potencialmente malignas y cáncer oral. El análisis integrado de alteraciones genéticas, perfiles de ARN, proteínas, metabolitos y microbioma podría contribuir a:
- Identificar biomarcadores para detección temprana.
- Diferenciar lesiones con riesgo bajo y alto de transformación maligna.
- Seleccionar pacientes que necesitan seguimiento más estrecho.
- Mejorar la interpretación de biopsias y muestras salivales.
- Estimar la respuesta a tratamientos oncológicos o el riesgo de recurrencia.
Aun así, es crucial mantener una idea clara: ninguna prueba ómica sustituye actualmente a la exploración clínica rigurosa, la biopsia cuando está indicada ni el diagnóstico anatomopatológico. Su valor presente es principalmente investigador y complementario.
De la investigación a la consulta
La gran promesa de la multiómica es avanzar hacia una odontología de precisión: ofrecer al paciente indicado la medida preventiva, diagnóstica o terapéutica más adecuada, en el momento oportuno.
Un posible circuito futuro podría ser:
- El paciente acude a revisión y se realiza anamnesis, exploración clínica, sondaje periodontal y radiografías indicadas.
- En pacientes con riesgo elevado o enfermedad compleja, se obtiene una muestra de saliva o fluido crevicular.
- Se analiza un panel seleccionado de biomarcadores, microbiota o metabolitos.
- Los resultados se integran con datos clínicos, radiográficos y de estilo de vida.
- El profesional recibe una estimación de riesgo comprensible y utilizable.
- Se individualizan el plan preventivo, la frecuencia de mantenimiento o el tratamiento.
- Se monitoriza la respuesta mediante parámetros clínicos y, cuando esté validado, biomarcadores.
El elemento esencial es que las pruebas no deben generar datos por sí mismas. Deben conducir a una decisión clínica útil: intensificar prevención, modificar el mantenimiento, derivar, monitorizar de forma más estrecha o evitar tratamientos innecesarios.
¿Por qué es una novedad?
La multiómica surge como novedad por la coincidencia de varios avances tecnológicos:
- Secuenciación genética y metagenómica más rápida y asequible.
- Técnicas de espectrometría de masas capaces de estudiar proteínas y metabolitos.
- Desarrollo de pruebas salivales y sistemas de diagnóstico molecular.
- Mejoras en almacenamiento y procesamiento de grandes volúmenes de datos.
- Inteligencia artificial y bioinformática para encontrar patrones complejos.
- Integración de datos clínicos, radiográficos y biológicos en modelos de riesgo.
Hasta hace pocos años, estudiar genes, proteínas, metabolitos y microbiota de un mismo paciente era técnicamente complejo y costoso. Hoy es más viable en investigación, aunque todavía no es una herramienta rutinaria para la mayor parte de las consultas odontológicas.
La literatura reciente plantea que la unión de multi-ómica, imagen avanzada e inteligencia artificial puede mejorar la precisión diagnóstica, la toma de decisiones y la personalización de la atención odontológica. Sin embargo, gran parte de esta evidencia sigue siendo heterogénea y requiere validación clínica externa antes de trasladarse a la práctica habitual.
El camino responsable
La multiómica no debe presentarse como una solución inmediata para todos los problemas clínicos. Para que sea útil en odontología debe cumplir varios requisitos.
Validación clínica
Un biomarcador no es útil solo porque sea estadísticamente diferente entre pacientes sanos y enfermos. Debe demostrar que mejora decisiones reales: detectar la enfermedad antes, reducir progresión, evitar tratamientos innecesarios o mejorar resultados relevantes para el paciente.
Los modelos deben validarse en poblaciones amplias, diversas y externas al centro donde se desarrollaron. Un resultado obtenido con un grupo pequeño de pacientes o un único laboratorio puede no reproducirse en otros entornos.
Protocolos estandarizados
La saliva, el fluido crevicular y el biofilm cambian según la hora del día, higiene previa, dieta, tabaco, medicación, sangrado, método de recogida, transporte y conservación de la muestra. Sin protocolos estrictos, los resultados pueden reflejar diferencias técnicas en lugar de diferencias biológicas reales.
Integración con la clínica
Los datos multiómicos no deben desplazar los fundamentos diagnósticos. La exploración, radiología, diagnóstico diferencial, historia médica y juicio clínico siguen siendo el centro de la atención odontológica.
El odontólogo necesita herramientas interpretables: una estimación de riesgo con explicación, nivel de incertidumbre y consecuencias clínicas claras. Un algoritmo “caja negra” que produce un número sin explicar su utilidad tiene poco valor asistencial.
Ética y protección de datos
La información genética, molecular y microbiológica es sensible. El desarrollo de estas herramientas requiere consentimiento informado, protección de datos, almacenamiento seguro y un uso ético de la información. También debe evitarse que los modelos funcionen peor en poblaciones poco representadas, aumentando desigualdades en salud oral.
Conclusión
La multiómica representa una nueva manera de comprender la odontología: no solo observando el daño ya visible, sino analizando los procesos biológicos que condicionan la susceptibilidad, la aparición y la evolución de la enfermedad.
Para el dentista, su interés práctico está en la posibilidad de mejorar la prevención, identificar pacientes de riesgo, monitorizar la respuesta al tratamiento y personalizar el mantenimiento periodontal, cariológico, periimplantario o de patología oral. La odontología del futuro no abandonará la exploración clínica; la enriquecerá con información molecular, microbiana y computacional.
El camino debe ser prudente: investigación multicéntrica, biomarcadores validados, protocolos de muestreo reproducibles, integración con datos clínicos y radiográficos, y herramientas que aporten decisiones útiles para el paciente. Si se siguen estos principios, la multiómica puede convertirse en uno de los pilares de la odontología moderna y de precisión.
Autores
Álvaro Herrera Martínez
Graduado en Odontología por la Universidad Católica San Antonio de Murcia y autor principal del estudio. Estudiante de Máster de Ortodoncia y Cirugía Bucal y miembro del Grupo de Investigación en Materiales e Ingeniería Tisular de la Universidad Católica San Antonio de Murcia.
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