Las enfermedades bucodentales y los trastornos gastrointestinales comparten una arquitectura genética más amplia de lo que se había caracterizado hasta ahora, según un estudio multiómico integrador difundido por la Sociedad Internacional de Ciencia de Datos en Salud. La investigación examinó las bases genéticas comunes de ambas condiciones y evaluó los posibles mecanismos causales implicados en su comorbilidad.
Para ello, los investigadores combinaron diferentes metodologías de análisis genómico y molecular, utilizando estadísticas resumidas de estudios de asociación del genoma completo (GWAS) de gran tamaño, correspondientes a individuos de ascendencia europea, junto con datos individuales del Biobanco del Reino Unido (UK Biobank). El diseño metodológico incluyó análisis de pleiotropía genética, colocalización, estudios de asociación a nivel del transcriptoma (TWAS) y del proteoma (PWAS), aleatorización mendeliana bidireccional y análisis de interacción entre genes y ambiente.
Los resultados mostraron que 14 de los 15 pares de rasgos orales y gastrointestinales previamente definidos presentaban una correlación genética significativa a escala genómica. En concreto, se identificaron 400 loci pleiotrópicos candidatos, distribuidos en 390 regiones cromosómicas. Varios de estos loci aparecieron recurrentemente en diferentes combinaciones de enfermedades, lo que permitió localizar regiones genómicas potencialmente implicadas en la susceptibilidad compartida.
El análisis de enriquecimiento funcional reveló una representación significativa de genes pleiotrópicos relacionados con vías de señalización gastrointestinal y mecanismos de respuesta inmunitaria. Posteriormente, los análisis de colocalización genética, TWAS y PWAS permitieron priorizar genes candidatos y firmas moleculares vinculadas con la predisposición a desarrollar enfermedades orales e intestinales.
Posible relación causal entre periodontitis y enfermedad inflamatoria intestinal
Uno de los resultados más relevantes procedió del análisis de aleatorización mendeliana bidireccional de dos muestras, utilizado para investigar posibles relaciones causales entre ambas categorías de enfermedades. Los resultados indicaron que la periodontitis ejerce un efecto causal que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedad inflamatoria intestinal. Sin embargo, no se identificó evidencia de una asociación causal en sentido inverso, desde la enfermedad inflamatoria intestinal hacia la periodontitis.
Por otra parte, los análisis de interacción gen-ambiente mostraron que determinados factores modificables del estilo de vida y las exposiciones psicológicas pueden alterar significativamente el riesgo genético asociado a la coexistencia de enfermedades bucodentales y gastrointestinales.
Los autores señalaron que los hallazgos aportan evidencia molecular sobre las vías genéticas compartidas que conectan ambas categorías de trastornos, aunque advirtieron de que los resultados tienen un carácter principalmente generador de hipótesis. Asimismo, identificaron como limitación la utilización predominante de datos procedentes de poblaciones de ascendencia europea, circunstancia que condiciona la extrapolación de los resultados a otros grupos poblacionales.
La investigación plantea nuevas líneas de validación funcional, estratificación del riesgo genético y estudio de estrategias de prevención de precisión dirigidas al eje oral-intestinal, a partir de los mecanismos moleculares identificados.