La Dra. Rocío Bujaldón ha sido una de las ganadoras en el último Congreso de la Federación Europea de Periodoncia, un reconocimiento que pone en valor su trabajo de investigación centrado en el papel de los probióticos como tratamiento coadyuvante en pacientes con periodontitis, especialmente en aquellos considerados complejos, como los pacientes diabéticos.
Formada en la Universidad Complutense de Madrid, donde cursó su máster en Periodoncia y donde continúa vinculada como docente en el área de Metodología de la Investigación, Bujaldón compagina su actividad académica con la práctica clínica en Granada. Su trabajo premiado aborda una de las líneas emergentes en la odontología periodontal: la búsqueda de alternativas terapéuticas que complementen los tratamientos convencionales y reduzcan la dependencia de antibióticos y antisépticos.
La investigación se centra en el uso de un probiótico específico, Limosilactobacilus reuteri, como coadyuvante al tratamiento periodontal. El punto de partida radica en las limitaciones del tratamiento mecánico convencional, especialmente en bolsas profundas de difícil acceso o en la frecuente recolonización bacteriana tras la terapia. En este contexto, los probióticos se plantean como una alternativa prometedora para modular la microbiota oral.
El estudio se enfocó en pacientes con diabetes, un grupo especialmente relevante debido a la relación bidireccional entre esta enfermedad y la periodontitis. Tal y como explica la investigadora, un mal control glucémico puede comprometer la respuesta al tratamiento periodontal, lo que justifica la búsqueda de estrategias complementarias que potencien los resultados clínicos.
Sin embargo, uno de los hallazgos más destacados del estudio ha sido, precisamente, la ausencia de diferencias estadísticamente significativas en la reducción de la carga bacteriana entre los pacientes que recibieron el probiótico y aquellos tratados con placebo. Este resultado, inesperado para el equipo investigador, abre la puerta a nuevas hipótesis y líneas de estudio, como el posible papel del probiótico a nivel intestinal o su impacto en diferentes perfiles de pacientes.
A pesar de ello, la investigación sí arrojó un dato clínicamente relevante: los pacientes que recibieron el probiótico experimentaron una reducción significativa de la hemoglobina glicosilada, con una diferencia de aproximadamente un 0,6 %. Este hallazgo sugiere un potencial beneficio en el control de la diabetes, lo que podría tener implicaciones indirectas en la salud periodontal y en el abordaje integral del paciente.
Las conclusiones del trabajo apuntan a la necesidad de seguir investigando para determinar en qué contextos y perfiles de pacientes los probióticos pueden resultar más eficaces. En particular, Bujaldón plantea la conveniencia de replicar el estudio en casos de periodontitis más severa, donde el margen de mejora clínica podría ser mayor.
Desde el punto de vista clínico, la investigadora subraya que, aunque los probióticos aún no están recomendados de forma generalizada en las guías clínicas debido a la falta de evidencia concluyente, sí presentan un perfil de seguridad favorable, sin efectos adversos detectados en el estudio. Esto los posiciona como una opción potencial en casos específicos, especialmente en pacientes que no responden adecuadamente al tratamiento convencional.
El reconocimiento recibido en el congreso europeo refuerza la relevancia de esta línea de investigación y destaca la importancia de impulsar el conocimiento científico en periodoncia a nivel internacional. Para Bujaldón, participar en este tipo de foros no solo supone un impulso profesional, sino también una oportunidad para compartir avances, comparar enfoques y enriquecer la práctica clínica con evidencia actualizada.
Su trabajo, aún en desarrollo, abre nuevas perspectivas sobre el papel de los probióticos en odontología y subraya la necesidad de seguir explorando terapias innovadoras que mejoren los resultados clínicos y la salud global de los pacientes.