La ciudad de Zaragoza acogerá del 14 al 16 de mayo el congreso de la Sociedad Española de Odontopediatría, una cita clave para los profesionales de la salud bucodental infantil. Entre las ponencias más esperadas destaca la participación de la doctora Silvia Chedid, referente internacional en el estudio de la maloclusión en bebés, quien ofrecerá una sesión el próximo 15 de mayo.
Desde São Paulo, donde desarrolla su actividad profesional, Chedid ha adelantado algunas de las claves de su intervención, centrada en la detección y tratamiento precoz de alteraciones en el desarrollo craneofacial. Su enfoque propone un cambio de paradigma en la odontopediatría, apostando por una intervención mucho más temprana, incluso desde el embarazo. “Hablar de prevención de maloclusión en bebés es algo muy novedoso. Muchas veces se piensa que no hay nada que hacer en esta etapa, pero sí hay intervenciones posibles que pueden tener un gran impacto en el desarrollo futuro”, explica la especialista.
Uno de los aspectos más innovadores de su propuesta es la posibilidad de realizar un diagnóstico incluso antes del nacimiento. Según detalla, los avances en las técnicas de imagen permiten analizar patrones faciales y funcionales del bebé durante la gestación. “Podemos comenzar a hacer diagnóstico desde el embarazo, preparando a la madre y a la familia para posibles alteraciones craneofaciales”, señala.
La experta subraya que los primeros meses de vida son clave debido a la plasticidad del hueso. “El abordaje debe ser súper precoz. En los primeros meses podemos moldear estructuras y favorecer la simetría y armonía de las arcadas”, afirma. En cuanto a las señales de alerta, Chedid apunta a factores como la retrusión mandibular, asimetrías faciales o dificultades en la lactancia. “Muchas veces los problemas de succión no se deben solo a la anquiloglosia. Hay múltiples causas que deben evaluarse desde un enfoque global”, indica.
Precisamente, uno de los ejes centrales de su intervención será la necesidad de un trabajo interdisciplinar. En este sentido, destaca la colaboración con fisioterapeutas, osteópatas, logopedas, pediatras u otorrinolaringólogos. “El bebé no es solo una boca. Es un sistema completo que requiere una mirada integral para poder intervenir de forma adecuada”, recalca.
Lejos de prometer soluciones definitivas, la especialista insiste en que el objetivo del tratamiento precoz es minimizar complicaciones futuras. “No eliminamos todos los problemas, pero sí reducimos la necesidad de intervenciones más invasivas en el futuro, como cirugías ortognáticas”, explica.
Su participación en el congreso ha generado gran expectación entre los asistentes, no solo por el carácter innovador de su enfoque, sino también por su aplicabilidad clínica. La sesión está dirigida tanto a odontopediatras como a otros profesionales sanitarios que trabajan con bebés y mujeres embarazadas.
