El Consejo General de Dentistas de España recordó, con motivo del Día Mundial de la Salud Mental celebrado el pasado 10 de octubre, que existe una relación bidireccional entre la salud bucodental y los trastornos mentales. La evidencia científica disponible indica que las personas con problemas de salud mental presentan una mayor prevalencia de patologías orales, mientras que una salud bucodental deficiente puede repercutir negativamente en el bienestar psicológico.
Según los datos difundidos por la organización colegial, los adultos con problemas de salud mental presentan un 25% más de caries que la población general. Además, cerca del 50% padece enfermedad periodontal, dos de cada tres han experimentado dolor dental durante el último año y más de un tercio presenta caries sin tratar. Entre los factores que pueden explicar esta asociación se encuentran el descuido de la higiene oral, la ansiedad y la odontofobia, que pueden reducir la frecuencia de las visitas al dentista. También se identifican manifestaciones relacionadas con los trastornos alimentarios, como la erosión dental asociada a los vómitos en pacientes con bulimia.
A estas circunstancias se suman el cepillado excesivamente enérgico, los efectos adversos de determinados medicamentos, especialmente la xerostomía, y el bruxismo relacionado con situaciones de estrés y ansiedad.
Consecuencias sobre el bienestar psicológico
La relación también se produce en sentido contrario. Los problemas bucodentales, especialmente aquellos que ocasionan dificultades masticatorias o pérdida dentaria, pueden afectar a las relaciones sociales, la autoestima y la calidad de vida. El presidente del Consejo General de Dentistas, el Dr. Óscar Castro Reino, señaló que “la boca forma parte de nuestra salud general y también puede influir en nuestro bienestar emocional. Las personas que atraviesan un problema de salud mental no deben sentirse incómodas a la hora de hablar de ello con su dentista”. En este contexto, recordó que conocer la situación clínica y la medicación del paciente permite individualizar la atención odontológica y establecer las medidas preventivas correspondientes.
Prevención y comunicación con el paciente
El Consejo recomienda mantener el cepillado dental al menos dos veces al día durante dos minutos con dentífrico fluorado, realizar higiene interdental, limitar el consumo de azúcares y mantener una hidratación adecuada. También aconseja evitar el tabaco y el alcohol, utilizar productos de higiene oral bajo indicación profesional y acudir periódicamente a revisión.
Asimismo, insiste en comunicar al odontólogo cualquier trastorno de salud mental y los tratamientos farmacológicos prescritos. En pacientes con odontofobia, recomienda informar previamente al equipo clínico para adaptar la atención.
Estas recomendaciones forman parte de la campaña ‘Salud oral y salud mental’, desarrollada en mayo por el Consejo General de Dentistas y la Fundación Dental Española, con la participación de 810 clínicas de toda España y materiales informativos disponibles en saludoralymental.es.