La antisepsia pretratamiento mediante colutorios antisépticos se consolida como una práctica de creciente relevancia en la clínica dental, en línea con el refuerzo continuo de los protocolos de bioseguridad. “Se trata de una medida complementaria que añade una capa adicional de protección sin alterar significativamente la dinámica asistencial”, explicó el Dr. Juan Carlos Llodra, profesor titular de Odontología Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Granada.
El webinar “Antisepsia pretratamiento: garantía de seguridad en la clínica dental”, organizado por la Fundación Dental Española y Dentaid, reunió a destacados especialistas como el propio Dr. Llodra, la Dra. Ana Molina, miembro de la Junta Directiva de SEPA, magíster en Periodoncia e Implantes y profesora asociada de Periodoncia en la Universidad Complutense de Madrid, y la Dra. Mª Victoria Mateos, profesora de Odontología Preventiva y Comunitaria y odontóloga de Atención Primaria. “El uso sistemático de colutorios antes de los procedimientos puede integrarse con facilidad en la rutina diaria de la consulta”, señaló la Dra. Molina durante su intervención.
Los ponentes coincidieron en que esta práctica debe situarse al mismo nivel que otras medidas consolidadas en la clínica dental, como el uso de mascarillas, gafas de protección o ropa clínica específica. “El enjuague previo no sustituye otras medidas, sino que las complementa dentro de un enfoque integral de bioseguridad”, subrayó la Dra. Mateos, quien insistió en la necesidad de entender esta práctica como parte de un protocolo global.
Desde el punto de vista microbiológico, la cavidad oral constituye un entorno complejo con una elevada carga bacteriana susceptible de dispersarse durante procedimientos odontológicos, especialmente aquellos que generan aerosoles. “Reducir esa carga antes de la intervención tiene un impacto directo en la disminución del riesgo de contaminación cruzada”, afirmó el Dr. Llodra, quien destacó la relevancia de actuar sobre la fuente primaria de diseminación microbiana.
La evidencia científica avala el uso de determinados agentes antisépticos como la clorhexidina, los aceites esenciales o el cloruro de cetilpiridinio, que han demostrado reducciones significativas de microorganismos en la cavidad oral. “Los datos disponibles muestran reducciones medias en torno al 64,8% de la carga microbiana, lo que refuerza la utilidad clínica de esta intervención”, detalló la Dra. Molina al referirse a los estudios publicados en revistas científicas internacionales.
A la hora de seleccionar el colutorio adecuado para la antisepsia pretratamiento, los expertos recalcaron la necesidad de considerar criterios clínicos específicos. “Es importante evaluar la rapidez de acción, la eficacia, la seguridad y la sustantividad del antiséptico para garantizar tanto la comodidad del paciente como la efectividad del procedimiento”, explicó la Dra. Mateos, quien añadió que la elección debe adaptarse al perfil de cada consulta.
Pese a la evidencia disponible y a su fácil implementación, los participantes coincidieron en que esta práctica sigue estando infrautilizada en muchas clínicas dentales. “La falta de protocolos claros basados en evidencia científica es una de las principales razones por las que no se ha generalizado su uso”, advirtió la Dra. Mateos, quien subrayó la necesidad de estandarizar procedimientos. En esta línea, la propia Dra. Mateos insistió en la importancia de contar con guías actualizadas: “Es necesario que haya protocolos claros basados en evidencia científica que sean revisados periódicamente según el riesgo epidemiológico que haya en cada momento, y es fundamental basarse en evidencia para transmitir información veraz al equipo clínico”.
Por su parte, la Dra. Ana Molina puso el foco en la necesidad de trasladar la evidencia al entorno clínico cotidiano. “Tenemos más evidencia de tipo preclínico que clínico, pero los fundamentos de eficacia están ahí; ahora debemos llevar ese conocimiento a la práctica para poder establecer protocolos sólidos”, afirmó, destacando el papel de la investigación en la consolidación de esta medida.
El Dr. Juan Carlos Llodra también quiso contextualizar esta recomendación dentro del alto nivel de bioseguridad ya existente en el sector odontológico. “La bioseguridad en las clínicas dentales está más que asegurada en la inmensa mayoría de las situaciones, como se demostró durante la pandemia de COVID-19”, recordó, señalando que la experiencia reciente avala la capacidad del sector para adaptarse a nuevos retos. En este sentido, añadió que “los dentistas y el resto de profesionales llevamos décadas aplicando medidas de protección eficaces, lo que facilita la incorporación de nuevas prácticas complementarias como el enjuague pretratamiento”, reforzando la idea de continuidad en la mejora de la seguridad clínica.
La antisepsia pretratamiento se presenta, por tanto, como una evolución coherente dentro del modelo de atención odontológica centrado en la prevención y la calidad asistencial. “Integrar este tipo de medidas contribuye a consolidar una práctica clínica más segura, eficiente y alineada con las expectativas actuales de pacientes y profesionales”, señaló la Dra. Molina.
Finalmente, desde Dentaid, la Medical Lead Júlia Sáez subrayó el compromiso de la compañía con la difusión de conocimiento científico aplicado a la práctica clínica. “Trabajamos junto a entidades y profesionales para acercar la evidencia a la consulta y facilitar la adopción de buenas prácticas que refuercen la calidad asistencial”, concluyó, destacando el valor de iniciativas formativas como este webinar.