Milán ha acogido una de las citas científicas más relevantes del calendario odontológico internacional: el International Symposium on Dental Hygiene (ISDH) 2026. En este foro, líderes globales en salud bucodental han coincidido en la necesidad de evolucionar hacia un enfoque más amplio, personalizado y basado en la evidencia en la prevención de las enfermedades periodontales. El punto central del debate ha girado en torno a la integración de colutorios con eficacia clínica demostrada como complemento del control mecánico del biofilm.
Las enfermedades periodontales continúan representando un desafío sanitario de primer orden, con una prevalencia que supera los 1.000 millones de personas a nivel global. A pesar de su carácter prevenible, su carga epidemiológica sigue en aumento, lo que evidencia la necesidad de optimizar las estrategias preventivas actuales. En este contexto, la presentación simultánea de dos informes internacionales —el “Libro Blanco de la American Dental Hygienists’ Association (ADHA)” y el documento europeo “Principles for Oral Health”, impulsado por SEPA— ha puesto de manifiesto un alto grado de convergencia científica en las recomendaciones clínicas.
Dos informes independientes, una misma dirección clínica
Uno de los aspectos más destacables de la sesión ha sido la coincidencia en las conclusiones alcanzadas por ambos documentos, elaborados de forma independiente en distintos entornos geográficos y profesionales. Tanto el informe europeo como el norteamericano se sustentan en un cuerpo común de evidencia científica, incluyendo las guías de práctica clínica S3 de la Federación Europea de Periodoncia (EFP), así como recomendaciones de la American Dental Association y la American Academy of Periodontology.
Ambos textos coinciden en que el control mecánico de la placa —mediante cepillado con dentífrico fluorado y limpieza interdental— sigue siendo la piedra angular de la prevención periodontal. Sin embargo, subrayan que esta estrategia puede resultar insuficiente en determinados perfiles de pacientes, abriendo la puerta a la incorporación de agentes químicos como complemento terapéutico. En este sentido, los colutorios antisépticos, especialmente aquellos formulados con aceites esenciales, son reconocidos como herramientas eficaces para el control de la inflamación gingival dentro de un enfoque personalizado. Su uso, no obstante, debe considerarse siempre complementario y nunca sustitutivo de la higiene mecánica.

Voces expertas: de la evidencia a la práctica clínica
La sesión ha contado con la participación de destacados expertos internacionales, quienes han aportado una visión multidisciplinar sobre la aplicación clínica de la evidencia científica.
El profesor Luigi Nibali (King’s College London) abordó las bases fisiopatológicas que explican la persistencia y aumento de las enfermedades periodontales, destacando la necesidad de considerar la gingivitis como una entidad clínica relevante que requiere intervención temprana.
Por su parte, la Dra. Ana Molina, vicepresidenta de SEPA, desempeñó un papel central en la presentación del informe europeo “Principles for Oral Health”. Su intervención se centró en la traslación de la evidencia científica a recomendaciones prácticas aplicables en la consulta diaria. “La evidencia científica es suficientemente sólida y consistente como para que guías clínicas e informes elaborados en diferentes regiones del mundo contemplen el uso de un colutorio con eficacia clínica demostrada en determinados pacientes”, afirmó.
La doctora Molina enfatizó que, aunque el cepillado y la higiene interdental siguen siendo fundamentales, “el número de personas con enfermedades periodontales continúa creciendo y la evidencia respalda el empleo de un colutorio como tratamiento complementario para ayudar a mantener la salud gingival en pacientes específicos”. Su intervención puso de relieve la importancia de adaptar las recomendaciones a las características individuales del paciente, integrando factores de riesgo tanto locales como sistémicos.
Desde el ámbito norteamericano, la Dra. JoAnn Gurenlian (ADHA) destacó el papel del higienista dental como primera línea en la prevención periodontal. Subrayó que el propio colectivo profesional ha sido impulsor de estas recomendaciones, reforzando su legitimidad clínica.
Finalmente, Simone Ruzario, presidenta electa de la British Society of Dental Hygiene & Therapy, trasladó el debate al entorno asistencial, señalando cómo la evidencia científica está transformando la práctica cotidiana de higienistas y terapeutas dentales en todo el mundo.
Evidencia científica y posicionamiento de los colutorios
Las guías S3 de la EFP reconocen determinados antisépticos, incluidos los basados en aceites esenciales, como opciones eficaces para complementar la higiene bucodental en pacientes con inflamación gingival. Esta recomendación se basa en su capacidad para reducir el biofilm y modular la respuesta inflamatoria.
El informe europeo “Principles for Oral Health” concluye que el uso de antisépticos específicos está indicado en pacientes en los que el control mecánico resulta insuficiente, ya sea por factores anatómicos (apiñamiento, restauraciones, implantes, ortodoncia) o por condiciones sistémicas (diabetes, limitaciones funcionales, fragilidad).