Málaga volverá a convertirse en uno de los principales escenarios internacionales de la odontología restauradora con la celebración del 55º Congreso Internacional de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética (SEPES), que tendrá lugar del 8 al 10 de octubre en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga (FYCMA). El encuentro reunirá a cerca de 3.000 profesionales procedentes de España y de más de una veintena de países, consolidándose como una de las citas científicas de mayor relevancia para los profesionales dedicados a la rehabilitación oral, la prostodoncia, la implantología y la estética dental.
Como antesala del congreso, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha mantenido un encuentro institucional con el presidente del Congreso SEPES Málaga 2026, el Dr. Eduardo Crooke, y con el vicepresidente de SEPES, el Dr. Rafael Martínez de Fuentes, quienes presentaron los principales contenidos de una edición que situará nuevamente a la capital malagueña en el mapa internacional de la innovación odontológica. Durante la reunión, el alcalde agradeció a la sociedad científica la elección de Málaga como sede del congreso y expresó el respaldo institucional del Ayuntamiento a un evento que reforzará el prestigio científico de la ciudad.
Doce años después de la edición celebrada en Málaga en 2014, considerada un éxito tanto por participación como por impacto científico, SEPES regresa a la capital de la Costa del Sol con un programa orientado a analizar cómo las nuevas tecnologías están modificando la práctica clínica y redefiniendo el futuro de la odontología restauradora.
Bajo el lema “Odontología restauradora disruptiva: desafíos y oportunidades”, el programa científico abordará los principales cambios que están transformando la planificación, ejecución y seguimiento de los tratamientos restauradores. La digitalización de los procedimientos clínicos, la incorporación de la inteligencia artificial, los flujos de trabajo completamente digitales, la evolución de los biomateriales, la cirugía y la prótesis guiadas, así como las técnicas mínimamente invasivas, constituirán algunos de los ejes temáticos de un congreso especialmente orientado a facilitar la aplicación práctica de estos avances en la consulta diaria.

Uno de los aspectos más destacados del encuentro será la participación de más de 70 expertos nacionales e internacionales, quienes compartirán protocolos clínicos, resultados de investigación y experiencias asistenciales desarrolladas en diferentes ámbitos de la odontología restauradora. El objetivo será ofrecer una visión práctica sobre la incorporación de las nuevas herramientas tecnológicas sin perder de vista los principios de la odontología basada en la evidencia y la seguridad clínica.
El programa reunirá a reconocidos especialistas en prostodoncia, implantología, periodoncia, cirugía oral, estética dental y odontología digital, configurando un espacio multidisciplinar donde se abordarán los avances más recientes en rehabilitación oral compleja. Junto a figuras de reconocido prestigio internacional, también participarán investigadores y clínicos emergentes que lideran algunas de las líneas de desarrollo más innovadoras en materiales, técnicas restauradoras y digitalización de procesos.
Además del programa científico, el congreso incorporará una amplia exposición comercial en la que participarán más de 60 empresas líderes de la industria dental. Este espacio permitirá conocer las últimas novedades en equipamiento clínico, sistemas digitales, biomateriales, soluciones implantológicas, tecnologías de diagnóstico, software de planificación y herramientas destinadas a optimizar la eficiencia de los tratamientos restauradores. La presencia de la industria facilitará asimismo el contacto directo entre fabricantes, distribuidores y profesionales clínicos, favoreciendo la actualización tecnológica de las consultas y el conocimiento de las tendencias que marcarán la evolución del sector durante los próximos años.
La organización prevé que la celebración del Congreso SEPES Málaga 2026 tenga también un destacado impacto económico para la ciudad, tanto por el volumen de asistentes nacionales e internacionales como por la actividad generada en los sectores hotelero, hostelero y de servicios. El evento contribuirá igualmente a consolidar el posicionamiento de Málaga como sede de congresos científicos y sanitarios de carácter internacional, una estrategia que la ciudad viene reforzando durante los últimos años.