El Consejo General de Dentistas ha trasladado al Gobierno su preocupación por la situación sanitaria que atraviesan Ceuta y Melilla, donde el incremento de llegadas de migrantes durante las últimas semanas está generando una elevada presión sobre los servicios públicos de ambas ciudades autónomas.
La organización colegial ha recabado información de los presidentes de los Colegios Oficiales de Dentistas de Ceuta y Melilla, quienes han descrito un escenario caracterizado por el aumento de la demanda asistencial y por la limitada disponibilidad de recursos sanitarios para atender las necesidades de la población.
Según la información trasladada por ambos colegios, se ha registrado un incremento significativo de las solicitudes de atención médica general y bucodental. Esta situación se produce en un contexto marcado por condiciones de hacinamiento y problemas de higiene que pueden favorecer la aparición y transmisión de determinadas enfermedades infectocontagiosas.
Entre las patologías señaladas figuran la sarna y la tuberculosis, cuya presencia, según advierten los representantes colegiales, requiere una adecuada vigilancia sanitaria y epidemiológica. El Consejo General considera que estas circunstancias hacen necesario reforzar los dispositivos de prevención, detección y atención sanitaria para reducir los riesgos asociados a la concentración de población y garantizar una respuesta asistencial suficiente.
Ante este escenario, el Consejo General de Dentistas solicita al Gobierno de España la adopción de medidas extraordinarias destinadas a incrementar de forma inmediata los medios sanitarios y epidemiológicos disponibles en Ceuta y Melilla. El objetivo es adecuar la capacidad asistencial a las necesidades actuales y proporcionar atención sanitaria a las personas que llegan a estos territorios.
La organización también subraya la necesidad de preservar la asistencia sanitaria habitual de la población residente. El aumento de la demanda, sostiene, no debería traducirse en una reducción de la capacidad disponible para los ciudadanos de ambas ciudades autónomas ni en un deterioro de la calidad de la atención.
En este sentido, el Consejo General reclama que se habiliten los recursos humanos, materiales y epidemiológicos necesarios para mantener la actividad asistencial ordinaria y, simultáneamente, responder a las necesidades sanitarias derivadas de la situación migratoria.
La entidad colegial ha expresado asimismo su solidaridad con los ciudadanos de Ceuta y Melilla y ha reconocido la labor desarrollada por los profesionales sanitarios que están atendiendo esta situación bajo una elevada presión asistencial. La petición se centra en reforzar la capacidad del sistema sanitario para afrontar de manera coordinada el incremento de la demanda y garantizar la atención de la población.