La relación entre salud bucal y rendimiento deportivo ha dejado de ser una hipótesis secundaria para convertirse en un ámbito emergente de interés científico y clínico. Así lo pone de manifiesto el informe Margen de victoria: el impacto de la salud bucal en el rendimiento de los atletas, elaborado por The Economist Enterprise por encargo de la Federación Europea de Periodoncia (EFP) y con el patrocinio de Curasept.
La publicación analiza la creciente evidencia que vincula el estado de la cavidad oral con el desempeño físico y mental de los deportistas, al tiempo que reivindica el papel de los profesionales de la odontología como integrantes necesarios de los equipos multidisciplinares que acompañan a atletas y clubes deportivos.
El documento recuerda que el rendimiento deportivo depende de una compleja interacción entre entrenamiento, nutrición, hidratación, recuperación, calidad del sueño, gestión del estrés y predisposición genética. Sin embargo, sostiene que la salud oral continúa siendo uno de los factores más infravalorados dentro de la planificación médica y deportiva, pese a su influencia sobre numerosos procesos fisiológicos.
La profesora Nicola West, responsable de la EFP, destaca que la evidencia disponible apunta a una interacción constante entre salud bucodental y éxito deportivo. Según explica, las patologías orales pueden favorecer procesos inflamatorios sistémicos capaces de afectar al rendimiento físico y a la recuperación tras el esfuerzo, un aspecto especialmente relevante en el deporte profesional, donde pequeñas diferencias pueden resultar decisivas.
El informe revisa los mecanismos biológicos implicados en esta relación. Entre ellos figura la contribución de la inflamación oral a la inflamación sistémica, así como el impacto del dolor y las enfermedades dentales sobre la ingesta nutricional, el bienestar psicológico y la calidad del sueño. También analiza cómo determinadas alteraciones orales podrían influir en la función neuromuscular, la fuerza muscular y el equilibrio.
Desde la perspectiva clínica, el estudio llama la atención sobre patologías especialmente frecuentes entre deportistas, como la caries dental, el desgaste erosivo, la enfermedad periodontal, las maloclusiones o los trastornos temporomandibulares. Asimismo, identifica riesgos específicos asociados a determinadas disciplinas, como la erosión dental relacionada con la exposición continuada a entornos acuáticos ácidos en piscinas con un mantenimiento químico inadecuado.
Fabian Marc Hürzeler, entrenador del Brighton & Hove Albion de la Premier League inglesa y participante en el estudio, considera que la salud oral continúa recibiendo una atención claramente inferior a la otorgada a la nutrición o la preparación física, a pesar de que todas ellas pueden influir de forma significativa en el rendimiento competitivo.
Una valoración similar comparte la nadadora artística olímpica británica Kate Shortman, quien señala que la concienciación sigue siendo el principal desafío. A su juicio, la salud oral aún no ocupa el lugar prioritario que merece dentro del deporte de alto nivel, pese a sus implicaciones sobre la salud general y el desempeño deportivo.
El profesor Moritz Kebschull, expresidente de la EFP, insiste en la necesidad de incorporar la odontología deportiva a las estructuras sanitarias de clubes y federaciones del mismo modo que la medicina deportiva forma ya parte de los equipos técnicos. La prevención, afirma, representa una oportunidad para reducir lesiones y optimizar resultados.
En este contexto, el informe subraya la aportación específica del dentista deportivo en la detección precoz y el tratamiento de patologías orales, así como en la indicación de protectores bucales y estrategias preventivas individualizadas. La anamnesis dirigida y la identificación temprana de signos clínicos adquieren una relevancia creciente en este escenario.
Marta Giovannardi, directora de Asuntos Clínicos y Calidad de Curasept, advierte de que la erosión dental y otras patologías orales son cada vez más frecuentes entre deportistas y reclama reforzar la cultura preventiva y la educación sanitaria desde la consulta dental.
La publicación concluye apelando a una colaboración estrecha entre odontólogos, médicos deportivos, entrenadores, federaciones y centros de investigación para ampliar el conocimiento científico y trasladar la salud bucal al lugar estratégico que merece dentro del rendimiento deportivo y la medicina preventiva contemporánea.