La prescripción de opioides para el dolor dental en Estados Unidos continúa siendo notablemente superior a la de otros países desarrollados, pese a una reducción significativa en los últimos años, según un estudio publicado en JAMA Network Open.
La investigación, liderada por expertos de la Universidad de Michigan y la Universidad de Nueva Gales del Sur, analiza patrones internacionales de prescripción tras procedimientos odontológicos comunes, como extracciones o tratamientos restauradores. Los resultados muestran que los pacientes en Estados Unidos tienen muchas más probabilidades de recibir opioides que en otros sistemas sanitarios comparables, incluido Puerto Rico.
Entre 2021 y 2024, la tasa de pacientes que recibieron recetas de opioides tras tratamientos dentales descendió un 27 % en los estados estadounidenses y un 10 % en Puerto Rico. También se registraron reducciones relevantes en países como Canadá, Francia, Australia y Alemania, lo que refleja una tendencia global hacia la disminución del uso de estos fármacos en odontología.
Sin embargo, a finales de 2024, Estados Unidos mantenía la tasa más alta de dispensación de opioides dentales, aunque la diferencia con Canadá —el segundo país con mayor tasa— se ha reducido. El contraste es especialmente llamativo con Países Bajos, donde la prescripción es 24 veces menor: 83 recetas por cada 100.000 habitantes frente a las 2.022 registradas en Estados Unidos.
El estudio se enmarca en un contexto de creciente preocupación por los riesgos asociados al uso de opioides, incluidos la dependencia, el trastorno por consumo de opioides, la sobredosis y las intoxicaciones accidentales. En respuesta, diversas guías clínicas internacionales recomiendan priorizar analgésicos no opioides, como el ibuprofeno o el paracetamol, para el manejo del dolor dental agudo.
El autor principal del estudio, Kao-Ping Chua, señala que, aunque la tendencia descendente es positiva, el nivel de prescripción sigue siendo elevado. Según explica, estos datos sugieren que una parte de los profesionales aún recurre en exceso a los opioides en el ámbito odontológico.
Investigaciones previas ya habían evidenciado una reducción del 45 % en la prescripción entre 2016 y 2022 en Estados Unidos, aunque este progreso se ralentizó tras el inicio de la pandemia de COVID-19. Aun así, las cifras continúan muy por encima de las observadas en otros países, lo que plantea interrogantes sobre las diferencias en prácticas clínicas, regulación y formación profesional.
En este sentido, iniciativas como OPEN (Opioid Prescribing Engagement Network) promueven el uso de estrategias analgésicas alternativas y ofrecen recursos educativos para profesionales de la odontología y cirugía oral. Estas herramientas buscan reducir la dependencia de los opioides sin comprometer el control del dolor en los pacientes.
Los autores del estudio destacan la importancia de seguir reforzando la educación clínica, la implementación de guías basadas en evidencia y la monitorización de las prácticas de prescripción. Asimismo, subrayan la necesidad de adaptar las políticas sanitarias para fomentar un uso más prudente de los opioides en odontología.