La neuropatía trigeminal postraumática fue la protagonista de la comunicación que obtuvo el reconocimiento a la mejor presentación en las I Jornadas Universitarias SECIB Joven, celebradas recientemente en la Universidad de Sevilla. Su autor, el Dr. Diego Barrio, alumno del Máster de Cirugía Bucal, Medicina Oral e Implantología de la Universidad del País Vasco, centró su exposición en la importancia de identificar precozmente esta complicación para mejorar el pronóstico y evitar demoras que puedan comprometer la evolución del paciente.
El trabajo abordó una patología poco frecuente en la práctica clínica diaria, pero con un importante impacto sobre la calidad de vida de quienes la padecen. Según explica el Dr. Barrio, uno de los principales objetivos de la comunicación era compartir la experiencia clínica obtenida a partir de un caso real para facilitar que otros profesionales puedan reconocer este cuadro con mayor rapidez. “Quise enfocar el trabajo, sobre todo, en la actuación rápida. Una vez que se manifiesta esta patología, cuanto antes actuemos, mucho mejor será el pronóstico de curación del paciente”, señala.
El odontólogo explica que la neuropatía trigeminal postraumática puede resultar especialmente compleja desde el punto de vista diagnóstico, ya que su sintomatología puede confundirse con otras alteraciones habituales tras un procedimiento quirúrgico. “Es un cuadro que muchas veces nos puede confundir en el diagnóstico y compartir este tipo de casos puede ayudar a otros compañeros a establecer antes el diagnóstico cuando se encuentren con una situación similar”.
El Dr. Barrio defiende la importancia de presentar en foros profesionales las complicaciones clínicas y no únicamente tratamientos exitosos, ya que considera que el aprendizaje colectivo se enriquece cuando los profesionales comparten también aquellas situaciones de mayor dificultad. “Muchas veces compartimos lo que nos sale muy bien, pero también debemos compartir las complicaciones. Eso puede ayudar a otros compañeros a saber cómo actuar y, en definitiva, beneficiar al paciente”, destaca.
Según detalla, en su comunicación quiso mostrar que “es importante realizar una buena historia clínica para identificar a esos pacientes con mayor riesgo, obtener un consentimiento informado adecuado y transmitir toda esa información antes del tratamiento”.
Otro de los mensajes centrales de la comunicación fue la necesidad de evitar retrasos terapéuticos cuando la evolución clínica no es la esperada. “Si tras instaurar un tratamiento inicial el paciente no experimenta mejoría y aparecen signos compatibles con una neuropatía trigeminal postraumática, resulta recomendable valorar precozmente la colaboración con otros especialistas”.
Este joven dentista advierte de que este tipo de neuropatías puede permanecer infradiagnosticado durante semanas o incluso meses, especialmente cuando el dolor se interpreta inicialmente como una consecuencia habitual del procedimiento quirúrgico. “Muchas veces el implante está correctamente colocado y no existe ningún signo radiográfico que explique el dolor. En esos casos pueden iniciarse tratamientos innecesarios o confundirse con el dolor postoperatorio, cuando en realidad existe otra patología detrás de la sintomatología”, afirma.
El premio obtenido en las I Jornadas Universitarias SECIB Joven supone un reconocimiento al trabajo desarrollado durante su formación de posgrado y al compromiso con la divulgación de casos clínicos de especial interés. Para el Dr. Barrio, presentar esta comunicación también ha supuesto representar a su universidad y contribuir al intercambio de conocimiento entre estudiantes de diferentes programas de formación. “Presentar este caso tiene mucho valor porque representamos a nuestra universidad, pero sobre todo porque compartir los errores y las formas de actuar permite que todos aprendamos y podamos ofrecer una mejor asistencia clínica a nuestros pacientes”, señala.
Las jornadas reunieron a alumnos de distintos másteres universitarios especializados en cirugía bucal e implantología, favoreciendo el intercambio de experiencias entre futuros especialistas. “Creo que todos los participantes llegamos muy bien preparados. Aprendí mucho viendo los trabajos de otras universidades y también compartiendo distintas formas de trabajar. Tener esa visión amplia ayuda a crecer profesionalmente y a desarrollar un mayor criterio clínico”, concluye.