La percepción de que la salud oral forma parte del estado general de salud está ampliamente extendida entre la población española. Sin embargo, ese reconocimiento no siempre se acompaña de un conocimiento preciso ni de hábitos preventivos adecuados. Esta es una de las principales conclusiones del I Informe “De lo que sabemos a lo que hacemos: así está la salud bucodental en España”, elaborado por Normon, que analiza la distancia existente entre la concienciación de los ciudadanos y sus conductas cotidianas de higiene oral.
Los resultados muestran una realidad con importantes áreas de mejora. Aunque el 92,3% de los españoles considera que la salud de la boca influye mucho o bastante en la salud general, más del 70% reconoce desconocer su relación con el desarrollo de enfermedades concretas. Para los autores del estudio, esta falta de información supone una oportunidad de intervención, ya que el conocimiento influye directamente en la adopción de mejores hábitos preventivos.
De hecho, el 62% de los encuestados afirma que conocer la conexión entre salud oral y salud general condiciona de forma importante su comportamiento diario en materia de higiene bucodental.
Cepillado insuficiente en uno de cada cinco españoles
El estudio también identifica carencias relevantes en las rutinas de higiene. Aunque el cepillado dental está ampliamente implantado, uno de cada cinco españoles continúa sin alcanzar la frecuencia recomendada de dos o más cepillados diarios.
Las diferencias son especialmente significativas cuando se analizan los datos por sexo. El porcentaje de hombres que se cepilla los dientes una sola vez al día o menos alcanza el 29,5%, frente al 16,9% registrado entre las mujeres, lo que evidencia una menor adherencia masculina a las recomendaciones de higiene oral.
Los investigadores consideran que estas diferencias responden más a hábitos consolidados y comportamientos rutinarios que a un rechazo consciente de las medidas preventivas.
Dudas sobre la relación entre salud oral y salud general
Uno de los aspectos más llamativos del informe es la discrepancia entre percepción y conocimiento. Aunque la inmensa mayoría de la población reconoce que existe una relación entre la boca y la salud del organismo, son pocos quienes conocen con precisión cómo determinadas patologías orales pueden asociarse con enfermedades sistémicas.
Paula Barbero, responsable de formación científica de Normon, explica que “la salud oral no es un compartimento estanco. Aunque nuestro estudio muestra que la mayoría intuye la conexión que existe entre la boca y la salud general, también refleja que hay margen de mejora en la concienciación, que pasa por aterrizar esa relación con información clara, práctica y accionable“.
Asimismo, añade que “cuando la gente entiende el “por qué”, se cuida mejor. Y ahí el papel de los profesionales sanitarios es determinante”.
En este contexto, el estudio refleja que cuatro de cada cinco españoles desean recibir más información sobre cómo la salud bucodental puede afectar a su salud general, situando la consulta del dentista como el entorno preferido para obtener esa información.
Uso del colutorio ocasional
Los resultados también ponen de manifiesto que el uso de colutorios todavía no forma parte de la rutina diaria de una parte importante de la población. Solo el 26,5% de los encuestados declara utilizar un enjuague bucal todos los días, mientras que el 39,8% lo emplea únicamente de manera ocasional y el 20,5% afirma no utilizarlo nunca.
La situación resulta especialmente llamativa entre los adultos jóvenes. En el grupo de edad comprendido entre los 18 y los 34 años, el porcentaje de personas que nunca emplea colutorio asciende hasta el 30,3%.
El estudio identifica como principales barreras la ausencia de hábito (36%) y la percepción de que este producto no resulta necesario (33,4%). Además, un 12,5% de los participantes considera que el colutorio puede resultar perjudicial, una creencia que los autores atribuyen a información incorrecta o insuficiente.
Entre quienes utilizan colutorios, las motivaciones predominantes están relacionadas con sensaciones inmediatas más que con objetivos preventivos. La búsqueda de una mayor sensación de limpieza encabeza los motivos de uso (45,1%), seguida del cuidado de las encías (38,7%), la sensación de frescor (30,4%) y la mejora del aliento (29,1%).
En cambio, razones directamente vinculadas con la prevención ocupan posiciones secundarias. Solo el 19,2% menciona la prevención de la caries y únicamente el 17,5% afirma utilizar estos productos por recomendación del dentista.
Según Paula Barbero, “el colutorio se percibe a menudo como un extra de bienestar, cuando en realidad su utilidad depende de una recomendación ajustada a cada necesidad y de un hábito sostenido. Cuando se comprenden sus beneficios y el valor adicional que aporta al cepillado, la adherencia mejora y se incorpora la pauta a la rutina. El reto es convertir el consejo en un hábito que la persona pueda mantener”.

Precio y beneficios en la elección del dentífrico
El informe también analiza los criterios que siguen los consumidores al seleccionar un dentífrico. El precio constituye el principal factor de decisión para el 36,2% de los participantes, seguido de los beneficios específicos del producto (30,2%) y de la marca (28,7%). La recomendación del odontólogo ocupa el cuarto lugar, aunque continúa siendo un elemento relevante para el 27,1% de la población.
Por otra parte, el 12,4% de los españoles reconoce no prestar atención al tipo de dentífrico que utiliza. Este porcentaje aumenta hasta el 16,7% entre los hombres, lo que, según el estudio, refleja que una parte significativa del consumo continúa realizándose sin un criterio preventivo definido.
Entre quienes sí seleccionan el producto en función de sus características, el dentífrico de acción total o multibeneficio es el más utilizado (31,5%), seguido por los destinados al cuidado gingival (22,8%) y los formulados para dientes sensibles (19,2%).

Educación sanitaria y papel del odontólogo
Los autores consideran que reducir la distancia entre conocimiento y comportamiento constituye uno de los principales desafíos de la promoción de la salud bucodental. En este escenario, el odontólogo aparece como el profesional mejor situado para reforzar la educación sanitaria y favorecer cambios conductuales sostenibles. La elevada demanda de información detectada en el estudio respalda la importancia de incorporar mensajes preventivos durante las visitas clínicas y de explicar de forma personalizada la utilidad de las distintas medidas de higiene oral.
Para cerrar todas estas brechas entre conocimiento y hábito, Normon desarrolla su actividad en el ámbito de la salud bucodental con un enfoque centrado en el acompañamiento de los profesionales y el autocuidado responsable. En esa línea, la compañía cuenta con soluciones específicas como Bucomed Pro Clorhexidina, After Rapid o Bucomed Daily, que permiten responder a distintos contextos y a las necesidades de cada persona.