El Consejo General de Dentistas ha reiterado su demanda de un endurecimiento de las penas por intrusismo profesional y delitos contra la salud pública, tras el reciente desmantelamiento de dos clínicas dentales en Olesa de Montserrat y Esplugues de Llobregat (Barcelona).
Según la información difundida, los Mossos d’Esquadra detuvieron a cinco personas: cuatro supuestos dentistas que ejercían sin la titulación oficial requerida y el propietario de ambos establecimientos. Durante la intervención policial se hallaron materiales en mal estado, incluyendo instrumental oxidado y productos caducados, lo que suponía un grave riesgo para la salud de los pacientes atendidos en estos centros.
Como informamos desde B-ONE, la investigación apunta a la presunta comisión de delitos de intrusismo profesional, estafa y lesiones. Varias personas afectadas han denunciado secuelas físicas derivadas de tratamientos defectuosos, así como el pago por procedimientos que nunca llegaron a realizarse. Este caso ha vuelto a poner de manifiesto la vulnerabilidad de los pacientes ante prácticas ilegales en el ámbito sanitario.
Ante esta situación, el Consejo General de Dentistas recuerda que la Odontología es una profesión sanitaria regulada que exige titulación universitaria oficial, colegiación obligatoria y el cumplimiento de estrictos requisitos legales, técnicos y deontológicos. La ausencia de estas garantías, advierten, supone un riesgo inaceptable para la población.
El presidente de la organización colegial, el Dr. Óscar Castro Reino, ha subrayado la necesidad de una respuesta legislativa más contundente. “Las sanciones actuales resultan insuficientes para disuadir este tipo de delitos. Es imprescindible reforzar el marco normativo para proteger eficazmente a los ciudadanos”, ha afirmado.
Asimismo, ha insistido en la gravedad de este tipo de prácticas ilegales: “Cada caso de intrusismo profesional es un atentado contra la salud. No se trata solo de un fraude económico, sino de actuaciones que pueden provocar lesiones irreversibles e incluso poner en peligro la vida de los pacientes”.
En paralelo, el Consejo General de Dentistas hace un llamamiento a la ciudadanía para que verifique siempre la cualificación del profesional que les atiende. Comprobar la colegiación del dentista y que la clínica cuenta con las autorizaciones sanitarias pertinentes es una medida esencial para garantizar una atención segura.
En esta línea, el Col·legi Oficial d’Odontòlegs i Estomatòlegs de Catalunya ha recordado la importancia de consultar los registros oficiales disponibles, que permiten confirmar tanto la habilitación del profesional como la legalidad del centro sanitario. Estas herramientas constituyen una garantía adicional de confianza y seguridad para los pacientes.