La exposición a partículas finas PM2.5, uno de los principales componentes de la contaminación atmosférica urbana, puede producir alteraciones en los tejidos orales y agravar la destrucción de los tejidos periodontales. Esta es la principal conclusión de una investigación experimental desarrollada por científicos de la Universidade Estadual Paulista (UNESP) y la Universidade de São Paulo (USP), en Brasil.
El estudio, financiado por la Fundação de Amparo à Pesquisa do Estado de São Paulo (FAPESP), evaluó los efectos de la exposición a aire contaminado sobre la cavidad oral de ratones en condiciones experimentales controladas. El aire utilizado procedía de una zona del oeste de São Paulo.
Los resultados, publicados en la revista Air Quality, Atmosphere & Health, muestran que la exposición a PM2.5 incrementó la inflamación de los tejidos periodontales y la pérdida de hueso alveolar, uno de los principales parámetros asociados a la progresión de la periodontitis. La alteración de este tejido compromete las estructuras responsables del soporte de los dientes.
Alteraciones en la mucosa de la lengua
Uno de los hallazgos más relevantes se observó en la mucosa oral, incluso en animales que no presentaban inflamación periodontal inducida. Los investigadores identificaron un engrosamiento del epitelio lingual, un incremento del depósito de queratina y un mayor número de mastocitos desgranulados. Estas modificaciones indican una respuesta tisular frente a la exposición ambiental y sitúan a la mucosa oral como uno de los tejidos potencialmente sensibles a las partículas contaminantes presentes en el aire.
El trabajo también identificó un aumento de la producción de citocinas inflamatorias tanto en la lengua como en los tejidos periodontales. Paralelamente, se detectó un incremento del estrés oxidativo, caracterizado por un desequilibrio entre la generación de especies reactivas y la capacidad antioxidante de los tejidos.
Este mecanismo puede favorecer el daño celular y tisular y contribuir a la aparición o progresión de procesos inflamatorios. En el contexto periodontal, la combinación de inflamación y estrés oxidativo se relacionó experimentalmente con una mayor pérdida de hueso alveolar.
Mecanismos locales y sistémicos
Los investigadores plantean que los efectos de las PM2.5 sobre la cavidad oral podrían producirse mediante mecanismos locales y sistémicos. La boca constituye una interfaz directa entre el organismo y el ambiente, por lo que las partículas presentes en el aire pueden entrar en contacto con las superficies mucosas y desencadenar respuestas inflamatorias locales.
A ello se añade una posible vía sistémica. Las partículas inhaladas pueden alcanzar el pulmón y favorecer allí procesos inflamatorios y oxidativos capaces de generar respuestas en otros órganos y tejidos. Bajo este mecanismo, la exposición atmosférica podría contribuir indirectamente a modificar el microambiente biológico de los tejidos orales.
El trabajo experimental aporta datos sobre mecanismos celulares y moleculares que complementan las asociaciones epidemiológicas descritas previamente entre contaminación atmosférica y enfermedades bucodentales. No obstante, los resultados proceden de un modelo animal y los autores señalan la necesidad de realizar investigaciones adicionales para determinar la magnitud y relevancia de estos efectos en humanos.
La investigación sitúa el estrés oxidativo y la respuesta inflamatoria entre los procesos biológicos potencialmente implicados en la relación entre contaminación atmosférica y enfermedad periodontal. La exposición a PM2.5 generó modificaciones tanto en la mucosa oral como en los tejidos responsables del soporte dentario.
El estudio fue dirigido por Luis Carlos Spolidorio, profesor de la Facultad de Odontología de la UNESP en Araraquara, con la participación de los investigadores Álvaro Formoso Pelegrin, Jhonatan de Souza Carvalho y Victor Yuji Yariwake.